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Lunes, 19 de Mayo de 2008
El monólogo de Pericles
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Parece mentira que esto fuera escrito hace 2500 años. Lo sacó a la luz Paolo Rossi, pero censuraron su aparición en Domenica In. Afortunadamente hicieron un hueco en Ballarò, uno de los mejores programas de RAI 3. Cuanto menos da que pensar. Lo traduzco asà a vuelapluma, pero quien quiera puede ver a Rossi recitándolo con su estilo particular.
Aquà en Atenas se hace asÃ: Nuestro gobierno favorece a muchos en lugar de a unos pocos, por eso se llama democracia.
Aquà en Atenas se hace asÃ: Las leyes aseguran una justicia igual para todos en las disputas privadas pero no ignoramos nunca los méritos de la excelencia. Cuando un ciudadano se distingue él será, preferentemente, llamado a servir al estado pero no como un acto de privilegio sino como una recompensa al mérito, y la pobreza no constituye impedimento alguno.
Aquà en Atenas se hace asÃ: La libertad que disfrutamos se extiende también a la vida cotidiana, no desconfiamos los unos de los otros y no molestamos nunca a nuestro prójimo si nuestro prójimo gusta de vivir a su manera. Somos libres, libres de vivir como nos apetezca y sin embargo estamos siempre dispuestos a enfrentarnos a cualquier peligro. Un ciudadano ateniense no descuida las cuestiones públicas cuando atiende sus asuntos privados, pero sobre todo no se ocupa de los asuntos públicos para resolver las cuestiones privadas.
Aquà en Atenas se hace asÃ: Se nos ha enseñado a respetar a los magistrados y se nos ha enseñado a respetar las leyes y a no olvidar nunca a los que reciben ofensas, y también se nos ha enseñado a respetar aquellas leyes no escritas que residen en el sentimiento universal de lo que es justo y de lo que es de sentido común.
Aquà en Atenas se hace asÃ: Un hombre que no se interesa en el estado no lo consideramos inocuo sino inútil, y aunque sean pocos los capaces de dar vida a una polÃtica, aquà en Atenas todos somos capaces de juzgarla. Nosotros no consideramos la discusión como un obstáculo en el camino de la democracia. Nosotros creemos que la felicidad es el fruto de la libertad, pero que la libertad es únicamente fruto del valor. En suma, yo proclamo a Atenas escuela de la Hélade, y que cada ateniense crece prosperando dentro de sà una feliz versatilidad, confianza en sà mismo y la disposición a enfrentarse a cualquier situación. Y es por esto por lo que nuesta ciudad está abierta al mundo y no expulsamos nunca a un extranjero.
Aquà en Atenas se hace asÃ.
¿Alguien se atreve a hacer paralelismos?
Miércoles, 30 de Enero de 2008
Contra la democracia
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Me van ustedes a defenestrar, lo sé, pero cuanto más le doy vueltas a la polÃtica patria -y extranjera, o si no fÃjense, por ejemplo, en nuestros primos italianos- más pierdo la fe.
¿Es la democracia un buen sistema polÃtico? Pues hombre, depende. ¿Ustedes se creen que a Zapatero, Rajoy y demás les interesa realmente el bienestar del pueblo y el progreso del paÃs? Tomen como muestra dos botones: la chorrada descomunal de los cuatrocientos euros de nuestro Ãnclito presidente del gobierno frisa la estupidez, y más autoproclamándose de izquierdas. Joder, que cojan ese pastizal y aumenten los servicios del Estado, que se supone que van de eso. Y ¿qué me dicen de esa lucha férrea contra el canon de nuestro ilustre jefe de la oposición? Un partido de derechas deberÃa mirar un poco más por la industria musical, ¿no? ¿O realmente alguien se cree que a esta gente le preocupa lo más mÃnimo lo del libre acceso a la cultura, cuando en teorÃa lo que tendrÃan que apoyar es una sociedad meritocrácica en la que la gente tenga que ganarse lo que consume?
Desgraciadamente esta gente no actúa según el pueblo, sino según las encuestas, que es muy distinto. El objetivo de los partidos polÃticos a fecha de hoy es ganar las putas elecciones, esa gran encuesta que se hace cada cuatro años y según la cual se reparten unos determinados puestos (por los que cobran poco, no es coña) y unas determinadas cuotas de poder (por las que se forran el riñón lo que no está escrito, he aquà la cuestión). El que saque más votos gana. Y para eso no dudan en caer en el electoralismo más bajo y ramplón, tratándonos a todos como imbéciles. Lo malo es que si algo sobra en España son precisamente imbéciles para seguirles el juego. Y asà nos va, claro.
Miren ustedes: aquà la gente vota por mil motivos excepto por los que importan. Se vota porque uno es de izquierdas o porque es de derechas de toda la vida, se vota para que no gane uno u otro, se vota por los malditos cuatrocientos euros, se vota porque un candidato es más guapo, se vota porque “éste me cae bien”, se vota, en fin, sin tener ni puta idea de lo que se vota. Asà que ahà va mi proposición: antes de votar hay que pasar un examen. Cortito, tipo test. Veinte promesas electorales y que el ciudadano las asocie correctamente con el partido que las propone, y el que no acierte por lo menos quince que se vaya a ver el fútbol. ¿Que no es justo, que un hombre un voto? Vamos hombre venga ya. ¿Usted dejarÃa que su operación a corazón abierto se decidiese por votación popular? A ver, los que crean que hay que suturar aquà que levanten la mano. ¿Bisturà o martillo percutor? Las encuestas dicen que martillo percutor por un 4% de ventaja, mira a ver, Manolo, si les digo que estamos a favor de la religión en los colegios porque si no lo veo chungo. Ah, no, que los católicos son minorÃa. Entonces estamos en contra.
Si la idea en el fondo está bien, vamos a ver. Pero la inmensa (y digo inmensa) mayorÃa de los ciudadanos no está capacitada para tomar decisiones polÃticas serias, fundamentalmente porque no tienen (tenemos) ni pajolera idea de lo que va la vaina. Lo suyo serÃa tener un pueblo culto y formado que fuera capaz de valorar seriamente qué tipo de actuaciones serÃan las óptimas para el paÃs, y eso no es asÃ. En un mundo ideal cachipiruli todos hubiéramos tenido una educación seria, integral y decente, donde además de aprender cosas nos hubieran inculcado la capacidad de pensar y de analizar las cosas en frÃo, tranquilamente, evaluando las consecuencia de los actos a corto, medio y largo plazo. Pero eso no es asÃ, los gobiernos sucesivos han modificado las leyes educativas (a cual más penosa) de acuerdo a sus propios intereses, echen un ojo a la cosa en Cataluña o Euskadi, o a la Lode, la Lose, la Logse o como demonios se llame el esperpento que haya ahora. Nuestro sistema educativo es una fábrica de seres planos, pan y circo, Aquà hay Tomate (bueno, ahora será otro) y Real Madrid. De seres mangoneables que se rigen por impulsos. Que no está mal, pardiez, los instintos son muy divertidos sobre todo cuando los compartes con una señora de buen ver. Pero a la hora de elegir deberÃamos pensar más. Y no sabemos pensar.
¿Qué otra solución hay? Pues no lo sé. Me gusta un concepto que apunta Adolf Hitler al inicio de Mein Kampf: que gobiernen técnicos que asuman con su hacienda, su libertad y su vida en casos extremos las decisiones erróneas. ¿Que haces una ley para, digamos, frenar la inflación y acaba subiendo? Bien, pues a la puta calle, te embargamos los bienes y a vivir bajo un puente. Si no sabes torear, etcétera. ¿Organiza usted una guerra en Tajikistán que se demuestra un fracaso desde el punto de vista económico y de vidas perdidas? Guillotina. ¿No me garantiza las pensiones cuando me jubile? A la carcel de por vida. Y asÃ. Ya sabemos, ya, que a Adolfo se le fueron las cosas de las manos y acabó preparando la de Amancio, pero pagó con la vida. Y le salió barato, al hijo de la gran puta.
¿A alguien se le ocurre un nuevo sistema polÃtico? Porque uno empieza a estar harto de esta estultocracia que nos rige. Y perdonen el lenguaje, pero es que a mi las campañas electorales (habráse visto… campaña electoral, otra gilipollez tal y como se plantea aquÃ) me ponen de muy mala hostia.
Miércoles, 24 de Octubre de 2007
Saber perder
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LeÃa en XLSemanal una entrevista a Arturo Pérez-Reverte y Viggo Mortensen al hilo del estreno de la pelÃcula Alatriste, sobre la que hablaré otro dÃa, o no. El caso es que en un momento de la entrevista Viggo Mortensen viene a decir que ser español es “saber perder”. Y en efecto, históricamente los españoles nos hemos caracterizado por esa visión fatalista de la vida, las cosas pasan porque pasan y lo mejor es intentar encajarlas de la forma más estoicamente posible.
Pero llegó aquella tan famosa cultura del pelotazo y nos fuimos todos a la mierda. Por lo menos en cuanto a integridad se refiere. Ahora cuando algo no sale bien nunca es culpa nuestra, sino de alguna extraña confabulación universal que está en nuestra contra. Si la selección de fútbol es eliminada en cuartos la culpa es del árbitro. Si Alonso no gana el mundial la culpa es de todo el mundo que está en su contra. Si un tÃo en el bar se lleva a la tÃa que me gusta es que ella es una puta o él un guaperas imbécil. Si el puesto de trabajo al que aspiro se lo lleva otro no es que esté mejor preparado, es que tiene enchufe. Joder, si hasta cuando la gente se muere es por culpa de algo, por fumar, por comer chorizo o porque el médico cometió un error. Ahora ya nadie se muere porque es lo suyo.
Pero saber perder no significa resignación ciega y quejas lastimeras. Saber perder es darte cuenta de cuándo es mejor abandonar el campo de batalla, lamerte las heridas y aprender, sobre todo aprender para la próxima. Aunque claro, ¿cuándo es el momento de retirarse? La tenacidad, bajo mi punto de vista, está sobrevalorada. Las pelÃculas nos han vendido el sueño americano, el “quien la sigue, la consigue”. Y eso, me temo, no siempre es cierto. Acepto el inverso, “el que la consigue es porque la ha seguido”. Se cuentan grandes historias de la gente que partiendo de cero ha llegado a la cima en su campo, pero nadie habla de la mayorÃa, de aquellos que han tenido sueños, ilusiones y voluntad y a los que la vida les ha partido la cara a las primeras de cambio.
Y mi pregunta es: ¿Cúando tienes que aceptar la derrota? Es decir, ¿cuando hay que dar el negocio por fracasado?¿cuándo tienes que dejar la carrera que estudias y dedicarte a otra cosa?¿cuándo tienes que volver a la ciudad de la que emigraste cargado de ilusiones?¿cuándo es mejor dejar de esperar un taxi y volver a casa a pie?¿cuándo aceptar que no tienes posibilidades con esa chica? No hay respuestas fáciles, me temo.
P.S. Y el empleado de McLaren este, Alonso, no ganó porque Ferrari es mejor. Y punto.
Jueves, 4 de Octubre de 2007
Quemando fotos del Rey
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Los efectos perniciosos de Gran Hermano, Corazón Corazón, Salsa Rosa y demás bazofia que puebla la programación de las televisiones patrias están alcanzando a todos los espectros de la población central y periférica, lo que demuestra que sà que hay algo que une a todos los españoles: lo soplapollas que podemos llegar a ser independientemente de nuestro lugar de nacimiento o nuestras inclinaciones polÃticas o futboleras.
Resulta que un fulano, en algún lugar de Cataluña, creo recordar, tuvo la brillante idea de quemar una foto del Rey. Soberana gilipollez (¿captan el hábil juego de palabras?), porque sirve para bien poquito. Si quieren hacer las cosas bien miren a los vecinos franceses, que en vez de quemar cuadros de Luis XVI le cortaron las uñas de los pies a la altura del cogote, o sea. Bromas las justas. Pero aquà no, aquà andamos como los tarados estos que queman fotos de Bush y banderas estadounidenses y danesas y británicas por oriente medio.
Pero hete aquà que la estupidez es contagiosa. Por una parte los medios de comunicación bajunos y rastreros que tenemos en España en vez de contarnos cosas serias e importantes se dedican a la chorradas que dan audiencia, asà que al zumbado de la foto le dedican diez minutos en los telediarios o dos páginas en los periódicos, mientras que el Euribor va sobrado con una breve reseña cada tres meses. Carnaza para la plebe. Ya tenemos a una nueva Madeleine, un nuevo Julián Muñoz o como se llame o un nuevo Borja Thyssen. Todo el paÃs, desde los más sesudos gerifaltes hasta el último cretino que palmó comprando un piso en Seseña hablando de que si quemar fotos es bueno o es malo, que España se rompe, que Froilán es un gamberro y que Carod-Rovira es el sacamantecas redivivo.
Hasta ahora nada nuevo. Pero el caso es que a cuenta de esa cultura de todo a cien que nos venden los medios de comunicación para ser alguien en este paÃs no hay que estudiar, trabajar, pintar, investigar, cantar o cualquier otra cosa que implique el más mÃnimo esfuerzo, sino más bien hacer el imbécil para caer en gracia debido a la estupidofilia que nos caracteriza. Asà que, como Fuenteovejuna, todos los neoprogres hijos de familia bien se han puesto como locos a quemar fotos del monarca, a ver si asà salen unos minutillos en la tele. Cuatro cretinos que notienen ni puta idea de donde venimos y que muy raramente te darÃan una argumentación contra la monarquÃa más allá de “no tenemos que pagar a nadie por el hecho de ser hijo de”. FilosofÃa elevada, oiga. Y por el otro lado, los más monárquicos sacando banderas de España a cuál más grande, aunque nadie capte muy bien qué tiene que ver la bandera con el Rey.
El problema es que en España raramente discutimos de las cosas que realmente importan. Por supuesto que hace falta una discusión sobre el modelo polÃtico porque la constitución actual era la idónea para los años setenta y ochenta, pero ahora las cosas no son iguales. ¿Queremos monarquÃa o república?¿Estado federal? Porque vamos, el engendro espúreo este de las Comunidades Autónomas no tiene sentido alguno. ¿Qué cojones pinta la disciplina de voto en el Senado cuando se supone que es una cámara territorial y no ideológica?¿Queremos votar personas en listas abiertas o ideas en listas cerradas? Pero claro, hablar tranquilamente de estas cosas no da votos ni aumenta las audiencias, asà que seguimos jugando al regate corto, a lanzar consignas facilonas para que los hooligans ovinos de cada facción las repitan sin parar y a hacer polÃtica del cabreo. Y asÃ, mientras nosotros entramos al trapo en las tonterÃas no pensamos en la base, en el fondo, que es lo realmente peligroso para los periodistas, los politicos y para el Rey.
No suelo dar mi opinión personal sobre estos temas en el blog porque al fin y al cabo es eso, una opinión, y no tiene mayor valor para hilvanar un razonamiento. Pero hoy sà que voy a decir lo que pienso al respecto de la monarquÃa. Desde un punto de vista puramente racional no se puede ser otra cosa que republicano, ya que la monarquÃa no es sostenible desde que introducimos la premisa de igualdad entre los seres humanos. Ahora bien, desde un punto de vista concreto (ahora mismo, aquÃ) y totalmente pragmático puede ser que mantener el status quo nos proporcione más ventajas que cambiarlo. Puede ser. Total, que no se que pensar. No tengo opinión formada sobre el tema. Sólo se que los imbéciles que queman fotos hacen que no quiera ser republicano y los cretinos que defienden al Rey con banderas y no con ideas hacen que no quiera ser monárquico. ¿Hay alguna tercera vÃa?¿Alguien me da ideas sobre mis dudas monarquÃa/república en España?
Jueves, 23 de Agosto de 2007
Ay que me da algooo
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Sólo una cosilla rápida antes de irme:
El Euribor está ya a 4,71%, su valor más alto desde 2000.
Si oyen carcajadas más allá del Danubio, son las mÃas. Entre esto, que Trichet anda con ganas de subir otro cuartillo los tipos de interés del BCE, la crisis hipotecaria en Estados Unidos y demás, cada vez veo más cerca el momento de comprarme yo una casa. Alguna de las que subasten porque el que se metió en una hipoteca a 40 años pagando un 70% de la renta familiar ahora no puede con las letras, por supuesto.
Tengo un post a medio escribir analizando estas cosas, pero igual la burbuja de marras nos manda a todos al carajo antes de que vuelva de vacaciones, quién sabe. De todas formas, yo ya lo dije…
Martes, 31 de Julio de 2007
SanterÃa milagrosa
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El metro de Madrid siempre es un buen sitio para encontrar historias urbanas si miras con un poquito de atención. Reconozco que me lo paso genial viendo las caras de la gente e inventando las historias de sus vidas basándome sólo en la ropa que llevan o en el libro que leen. Pero estos dÃas como hay menos gente en la capital del reino me he ido fijando en algunas cosas. Como la publicidad, por ejemplo. Y resulta que me he encontrado con esto:

Y es que la cosa tiene cojones. Tantos años de evolucion, Platón, Santo Tomás intentando argumentar como podÃa, el hombre, Descartes, el método cientÃfico, Russell y demás para esto. En pleno metro de Madrid, un anuncio donde te ofrecen lectura de cartas, caracolas(!) y manos. Y prometen dinero, suerte y amor. Lo que se me escapa es lo de los trabajos, amarres y limpiezas. ¿Esta parte tendrá alguna connotación sexual?
Me preocupan dos cosas. En primer lugar me preocupa la cantidad de sucursales que tiene esta gente, en el cartel hay varias direcciones y teléfonos que me he permitido borrar para no hacerles encima publicidad, aunque no creo que la gente que se pase por aquà sean potenciales clientes de estas engañifas. Pero me preocupa aún más que el cartel esté en el metro, que se puedan publicitar descaradamente estafas en un medio de transporte público. ¿Nadie controla que anuncios ponen? Si esto está permitido, ¿por qué no dejan actuar a los trileros o a los ladrones?
Pero claro, luego te das cuenta de que vives en un paÃs donde se paga con tus impuestos a varias iglesias -a algunas más que a otras-, que en algunos estados del paÃs que reparte el bacalao en el mundo niegan la teorÃa de la evolución pasándose las demostraciones cientÃficas por el arco del triunfo y que en oriente medio hay gente capaz de hacerse explotar en el nombre del dios de turno y pierdes la poca fe que te quedaba en el ser humano. Y es que igual habrÃa que hacer leer a la gente a hostias.
Martes, 24 de Julio de 2007
El crÃo del semáforo
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Julio en Madrid. Hace un calor de mil demonios y servidor no tiene jornada de verano, asà que estoy todos los dÃas hasta las seis como poco en la oficina. Este encima es uno de esos dÃas en los que tienes mucho trabajo, estás de los nervios y acabas discutiendo con el jefe, los compañeros, la señora de la limpieza y la máquina del café. Estoy hasta el gorro de todo ya, vamosombre. Cagüentusmuertos.
Me voy de la oficina, y evalúo la cantidad de mierda que tiene encima el coche: la plantación de patatas que llevo en el techo empieza a ser perjudicial para la aerodinámica y el consumo, asà que decido darle el lavado anual. Nada de especial, un túnel de lavado, splash, chof, chof, fiiiiiu y adelante. Que luego se acostumbra. No obstante al acabar lo miro extrañado: si, parece que era azul en vez de gris como yo pensaba. Y por fin consigo ver a través del cristal. Asà da gusto conducir, oiga.
Por los cojones. Da gusto conducir por una autopista alemana una noche de septiembre, pero la A2 de entrada a Madrid a las seis de la tarde es otra historia. Encima un cretino de los que se intentan meter en la salida de la M30 a última hora se ha empotrado en el coche que iba delante, asà que me como un atasco como el sombrero de un picador. Cigarrito, cagüendiós, cigarrito, cagëndiós, cagëndiós. Parezco Karras. Total, que por fin consigo tomar la M30 y me meto por la salida de la callé Alcalá, con mi faldita almidoná y esos nardos apoyados en la cadera. Último semáforo.
Y allÃ, mientras espero, lo veo. Un niño cabrón de unos ocho o nueve años con pinta de rumano, o asÃ, viene hacia mi amenazando con un chisme de esos de limpiar las lunas de los coches. No, le digo gritando, con la cabeza y con el dedo. No me jodas que tengo el cristal niquelado y hoy estoy para pocas bromas. Pero parece ser que “no” en rumano signifÃca “¿le importarÃa limpiarme la luna del coche, por favor?” porque el desgraciado sigue andando con una cara de cabrón de las que no se pueden aguantar. Este no servÃa para un anuncio de esos de seguros de vida, no. Con ese careto de hijoputa no enternece ni a Teresa de Calcuta.
La mala bestia se sigue acercando mientras verifico que tengo las puertas bien cerradas (si, si, racismo y lo que ustedes quieran, pero fÃate tu del rumano y no corras) y le sigo gritando no te acerques, la puta que te parió. Pero no hay huevos. El tÃo llega y me dibuja con el artilugio ese un corazón en la parte derecha del parabrisas. En toda la parte derecha, con dos cojones. No he visto un corazón más grande en la vida. Si hoy me hubieran subido el sueldo, fuera sábado, hiciera fresquito, hubiera echado el mejor polvo de mi vida y la criatúra fuera de esas que te miran con unos ojitos que te derriten igual hasta hubiera cedido. Total, unos céntimos no van a ninguna parte. Pero con el dÃa que llevo a este mamón no le doy yo ni los buenos dÃas.
El fulano sigue ahÃ, perfeccionando el corazón y yo barajo la posibilidad de bajar del coche y darle las hostias que le tenÃa que haber dado su padre hace años, aunque claro, para eso su madre tendrÃa que saber quien es. Además hay otros dos o tres paisanos suyos alrededor, y salir del coche significa quedarte sin ordenador, sin cartera, sin tabaco y posiblemente sin coche. Asà que hago lo que puedo y mientras grito como uno de esos que ven los partidos de fútbol le doy al agua y a los limpiaparabrisas para ver si la maldita rata se va de allÃ, pero no hay huevos. Encima se pone a jugar con ellos, esquivándolos. Pienso que si hay suerte igual la mala bestia tropieza y cae delante del coche, y sólo soltando un poquito de embrague podrÃa pasarle por encima, blomp blomp, y librar a la humanidad de este elemento. Hasta estoy seguro de que el juez serÃa comprensivo y como mucho, entre atenuantes y tal, me caerÃan un par de años. Buen precio. Pero no tropieza el cabrón, no. Yo estoy desencajado de tanto gritar y hacer aspavientos mientras muerdo el volante de la mala hostia que tengo, y cuando el semáforo se pone en verde el hijo de la gran puta se aparta lo justo y mientras acelero me mira con una sonrisa de esas que dicen “te jodes, capullo”. Y yo sigo adelante mientras me sale la bilis por las orejas de impotencia y de rabia.
Martes, 12 de Junio de 2007
Las euras y los euros
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La ineptitud mental, el buenrollismo polÃticamente correcto y la estolidez galopante de nuestros empleados los polÃticos no deja de sorprender. La cara que se me ha quedado esta mañana cuando leÃa esta noticia en El Mundo debÃa ser para foto. En serio, estaba esperando a que aparecieran de un momento los elefantes rosas y las cucarachas mutantes porque no podÃa ser cierto, tenÃa que estar soñando todavÃa. Pero no, después del segundo café la noticia seguÃa ahÃ. Claro, que considerando que estamos en España todo se explica.
El caso es que el PSOE presenta una proposición no de ley para que las monedas incluyan las figuras de mujeres, en clara continuidad de las polÃticas paritarias que pretenden una mayor igualdad entre el hombre y la mujer en la sociedad patria. Y además ya tienen previsto (y esto va en la proposición que se debate hoy) que la primera sea Clara Campoamor, que fue una de las principales activistas feministas de la República y que luchó firmemente para la consecución del voto femenino. Lo que me parece muy bien, oigan. FaltarÃa más. Lo que me hace gracia es que estos señores que ganan una pasta gansa a cuenta de todos nosotros anden liados en estas gilipolleces. Y me explico, antes de que se me solivianten.
A ver, que si. Que pese a que las cosas han mejorado todavÃa hay muchas facetas de la vida donde las mujeres se ven discriminadas simplemente por eso, por ser mujeres (también hay algunas que usan eso a su favor, que todos conocemos los efectos de llevar una falda corta a un examen o a una entrevista de trabajo siendo los hombres tan cenutrios como somos, pero quiero creer que son las menos). Pero me parece que estamos perdiendo el norte. A ver cuando carajo nuestros prohombres y promujeres bajan de la puñetera nube en la que viven y dejan de decir y hacer chorradas como la del lenguaje y lenguaja sexista y sexisto, rebajar las pruebas fÃsicas para ellas cuando te presentas a bombera (como el fulano al que hay que rescatar pesara menos si la que sube a buscarlo con la escalera es una mujer) o la ley esta por la que en las listas electorales haya que presentar al mismo número de señoras que de señores, independientemente de la capacitación de cada uno.
¿Por qué no nos enfrentamos al problema en vez de buscar cosas para ocultarlo? ¿Alguien se cree que lo de que aparezca una señora en la moneda de cincuenta céntimos va a mejorar la situación en algo? Lo que hay que hacer es dejar de perder el tiempo en gilipolleces y afrontar de una maldita vez por todas una polÃtica educativa igualitaria para Raulito tenga muy claro que Julita es igual de inteligente o más que él. Hay que evitar que una mujer que trabaja como una campeona y encima tiene que hacer todas las tareas de casa y cuidar a los niños porque el desgraciado de su marido prefiere estar tirado en el sillón encima cobre menos que sus compañeros masculinos de trabajo. Hay que concienciar, a hostias si es preciso, a las altas esferas empresariales educadas hace cuarenta años (y ya saben lo que se cocÃa en España hace cuarenta años) para que se den cuenta de que una señora no sólo vale para ser secretaria, sino que posiblemente dirija el banco mucho mejor que ellos. Y hay que erradicar de una puta vez la mentalidad de ese energúmeno que se cree que puede pegar un par de guantazos a su pareja porque no le ha planchado bien la camisa. A ese hijo de puta le va a dar igual pagar las cañas en el bar con euras o con euros.
Martes, 22 de Mayo de 2007
Aberraciones primaverales
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Pues ya llegó la primavera. Y la puta alergia, por cierto. El caso es que entre lagrimeo y estornudo uno empieza a ver a las mozas aireando la piel, con lo que las calles patrias se convierten en un hervidero de escotes pronunciados, faldas cortas, tangas buscando la luz más allá de los pantalones y ombligos insinuantes. Y para que les voy a decir que no, si sÃ: a uno esto le complace sobremanera. Que me pone, vamos. Como le pone a cualquier elemento de la comunidad masculina, y el que diga lo contrario miente como un bellaco.
Más allá de las cuestiones de Ãndole lujuriosa, reconozco que tengo una cierta debilidad por la belleza y hay que decir que ver a tanta ninfa correteando por la calle afirmando rotundamente ora unas caderas, ora un seno hace de la ciudad un lugar mucho más hermoso y agradecido para vivir. Siempre me gustó la belleza del cuerpo femenino tal y como la captaron los pintores, con unas matizaciones graduales de las sombras y esos reflejos azulados que obviamente, crean un conjunto mucho más hermoso que el cuerpo masculino, más monocromo y de ángulos poco agradecidos. Sin entrar en la horripilante anatomÃa del pene, que no encaja en absoluto dentro de las lÃneas que definen el cuerpo masculino y ni siquiera tiene interés estético como miembro independiente. Lo que no quita para que las señoras se interesen en juguetear con el que tengan a mano (es un decir… ) con mayor o menor lubricidad. Que la diversión y la estética no tienen por qué ir aparejadas.
Pero a lo que iba, que me estoy yendo por las ramas. Si bien se agradece que mis primas aireen las curvas, en estas épocas se hacen mucho más evidentes las aberraciones que cometen algunas en esto cubrirse (pero poco) los encantos. Ante todo hay algo que me supera: los pantalones pirata. Sin duda diseñados por un misógino empedernido, si caen sobre las formas equivocadas (que es casi siempre) pueden dejar al cuerpo de una buena moza a la altura del betún. Para llevar unos pantalones de esos sólo hay dos opciones: o la chica está muy buena (con lo cual se podrÃa poner cualquier cosa) o es muy delgada. Los pantalones de marras marcan, como todos, cadera, pero rompen las lÃneas verticales de las piernas a media pantorrilla, con lo que a poco que sea una mujer normal exageran el culo y hacen más baja. Y las mujeres patrias no son, en general, las que más destacan en altura asà que esos pantalones casi siempre son sinónimo de desastre estético. Otra cosa es cuando la tipa es muy alta y muy estilizada: ahà quedan bien (bueno, relativamente bien) pero no hay muchas con esa complexión. No obstante, querida lectora, si encaja dentro del estereotipo de la española normal y está empeñada en llevar esos pantalones, puede haber una salvación: los tacones. Pero no tacones de aguja, por Dios, sino más bien unas cuñas de estilo desenfadado. Si hay suerte y combina bien igual no hace demasiado el ridÃculo. Todo eso suponiendo que los pantalones pirata de marras no sean de cintura baja, porque entonces no hay salvación.
Otra prenda muy peligrosa en estas fechas son las manoletinas. Bailarinas, que llaman algunas siguiendo supongo la última sección de moda del Cosmopolitan. Los zapatos sin nada de tacón están estupendos en la playa, pero para la jungla urbana quedan fatal fundamentalmente porque después de llevar todo el verano andando con más o menos tacón (un dedo, por dios, no pido barbaridades) el estilo al andar se resiente y al abandonarlos completamente algunas andan como patos. Y todos sabemos la importancia que tienen los andares. Además la punta Ãnfima y redondeada sólo tiene cabida con según que faldas con algo de vuelo (jamás con faldas tubo o minifaldas más ajustadas, pardiez) o con pantalones largos no muy ajustados. Para las demás opciones, sandalias, por favor. O zapatos con más o menos tacón y puntiagudos si el estilo es más formal. Y lo que deberÃa estar penado por ley como atentado a la estética del paÃs es juntar manoletinas con pantalones pirata. Los pantalones hacen a las sujetas más bajas, la punta redondeada no estiliza para nada, los gemelos no tienen la forma caracterÃstica que les da el tacón y encima andan como si estuvieran pisando fango. Un desastre, vamos.
Qué daño ha hecho Ragazza. Ni todo lo que aparece en las páginas de moda le sienta bien a todo el mundo, ni hay que ponerse todo de golpe. Si vuesa merced tiene michelines no vaya con pantalones de cintura baja ajustados y un top de lycra. ¿Me pongo yo las camisetas marcamúsculos que se ven en los anuncios de Calvin Klein? Ni de coña. Uno tiene algo de verguenza. Lo que le queda bien a tu amiga a ti te puede sentar como un tiro. Y tampoco hay por qué llevar un zillón de complementos que se matan entre sÃ, la elegancia siempre conlleva una cierta austeridad. Por eso no se pueden agarrar las últimas tendencias de la temporada y ponérselas todas de golpe. Que seas tú, querida, la que destaque, y no tu ropa.
Estoy seguro de que alguna me dirá que ella se viste con la ropa que le gusta y que no le importa estar más o menos guapa. Bien, todos sabemos que es mentira. No obstante, España es uno de los paÃses donde mejor visten las mujeres (lo de los hombres… bueno, eso merece tema aparte). Y se agradece, leche. Qué contento llego yo a casa todos los dÃas por estas fechas.
Lunes, 30 de Abril de 2007
Ay Rajoy, Rajoy
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Se libra don Mariano de llevarse el premio por unas pocas horas, porque la soberana estupidez que leo en el ABC (periódico que no es sospechoso de formar parte de las hordas comunistas) es para mear y no echar gota, oigan. En serio que yo cada vez entiendo menos las cosas.
Resulta que en la campaña publicitaria que el PP va a hacer vÃa mail para las próximas elecciones municipales y autonómicas es el propio don Mariano el que pide el voto para todos los candidatos de su partido argumentando la mala gestión de Zapatero al frente del gobierno del paÃs. O sea. Que mi primo parece que confunde elecciones generales y municipales, y ya podÃa explicarle alguien que no tiene nada que ver el matrimonio entre homosexuales o las decisiones sobre el De Juana de los cojones con que en Villachica de los Encinares arreglen o no el bache que hay en la calle Ancha. Que en las elecciones generales se vota al poder legislativo (que a su vez elige al ejecutivo) y en las municipales se vota a las personas que van a gestionar una localidad y en este caso las ideologÃas (que manÃa le tengo a las ideologÃas, que manÃa) no pintan nada (o casi), asà como no influye ser del Madrid o del Barça para vender calcetines.
Tema aparte es esa cosa que llamamos comunidades autónomas, espurio invento que nos sacamos de la manga durante la transición para contentar a los nacionalistas vascos y catalanes pero sin discriminar demasiado a los demás, algo que en su momento estuvo bien hecho pero que quizás habrÃa que replantear cuando acabemos de discutir cosas mucho más importantes como si la religión puntúa o no para selectividad. Aquà los planteamientos hooligans polÃticos de los candidatos ya tienen más peso, pero la cosa se complica si consideramos que salvo contadas y honrosas excepciones los presidentes de las comunidades autónomas (o C.C.A.A., al estilo Buruaga) miran más por el interés nacional de su partido, pensando en llegar a ser ministros, supongo, que en cumplir el trabajo por el que están cobrando, useasé, defender los intereses de una zona de España. Asà que si quieren voten a un partido en lugar de a un canditato. Tanto da.
No confundan peras con manzanas, como dirÃa aquella concejala de cuyo nombre no quiero acordarme. Y repito: no nos traten como gilipollas. En estas elecciones no se vota al gobierno del paÃs aunque muchos lo vean asÃ. Y antes de que se me solivianten los que cargan a la derecha, déjenme decirle que los otros vienen haciendo lo mismo y el protagonista de este post podÃa haber sido perfectamente Zapatero. Pero es que últimamente el PP parece que le va sacando una cabeza de ventaja al PSOE en el muy español y castizo arte de decir chorradas. Y miren que eso es difÃcil, pardiez.
¿Dónde me tengo que apuntar para que me hagan islandés, noruego o algo de esto?





