Las religiones, como las luciérnagas, necesitan de la oscuridad para brillar. (Arthur Shopenhauer)

Storage: Noviembre, 2008

El salario social

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Leo en rebelion.org sobre la campaña para implantar el salario social en España. O sea, que el Estado suelte, así porque sí, una determinada cantidad anual a cada ciudadano (en uno de los enlaces hablan de algo más de 5400 euracos para los mayores de edad y 2700 para los menores). El texto que pretenden que enviemos al presidente del gobierno dice tal que así:

Sr. Presidente: Me dirijo a Vd. para solicitar la implantación del salario social para todos aquellos de nuestros conciudadanos que no tienen ingresos suficientes para su subsistencia. Si somos una gran potencia económica, y si hay dinero suficiente para ayudar a Bancos, a empresas en crisis, a la venta de coches, etc… también debe haber dinero para ayudar a los que más lo necesitan. Prometió Vd. ayudar a los parados. Hágalo así, para que aquellos que temen quedarse sin ingresos cuando se les acabe el subsidio del paro, dejen de vivir con esa angustia. Gracias por anticipado.

Claro. Porque para que se produzca dinero no hay más que poner a funcionar la máquina de imprimir billetes. Está curioso, aunque muy poco currado, el puntito de demagogia inicial de “si hay dinero suficiente para ayudar a Bancos, a empresas en crisis, a la venta de coches, etc…”,claro, claro. Buen intento. Y no es que un servidor esté de acuerdo en sacar las castañas del fuego a los malditos especuladores que se han forrado llevando a la economía a la situación en la que está (y lo que queda). Pero una cosa es intentar salvar el poco tejido productivo que tenemos y otra soltar talegos sin ton ni son. Que bastante tuvimos con la soplapollez de los 400 euros de marras.

Pero bueno, ya puestos a pedir mejor lo hacemos bien: 40000€ por cabeza al año (qué menos), un coche a elegir dentro de unos límites razonables de precio (no valen los Rolls Royce), vuelos en avión gratuitos con Iberia, que para eso era del estado, chalet en La Moraleja (este no es anual, sólo uno por persona en toda su vida que tampoco es plan de forzar la economía), televisión de plasma, que de las fuentes mane Moët Chandon y ya de paso nos compramos a las modelos de Victoria’s Secret para beneficiárnoslas por turnos*.

Y que trabaje su puta madre, que eso es explotación obrera.

*Nota: Las lectoras que sustituyan esto último por lo que deseen, nada más lejos de mi intención (esta vez) soliviantar al sector femenino.

menéame

350000 hostias

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No lo entiendo. en serio que no lo entiendo. Aunque bueno, luego te das una vuelta por cualquier ciudad del reino, echas un vistazo al paisanaje que lo puebla y todo acaba cuadrando. Cuándo cambiará esto, cuándo…

Resulta que esta mañana, ojeando la edición digital de un conocido periódico me entero de que cierta cadena de televisión, de cuyo nombre no quiero acordarme, va a pagar 350.000 euracos por una entrevista a Julián Muñoz, el fulano este que era nosequé de Marbella al que pillaron metido hasta las corvas en asuntos de dudosa legalidad mientras se forraba el riñón con billetes de a quinientos. 350.000 euros por una entrevista. Háganse cargo de la lamentable imagen que daba cuando se enteró el aquí escribiente, mentando a la familia del fulano en cuestión, de los ejecutivos de la cadena de televisión y de alguna presentadora mientras se le atragantaba el café al mezclarse con la bilis. Y es que no es forma de empezar el día, coño.

Pero claro, luego te pones a pensar y el cabreo inicial se acaba trasformando en mala hostia profunda y al final en una sensación de inmensa rabia. Porque el problema no es que a este fulano le paguen tamaña talegada por contar lo que cuente cuando llegue el momento, el problema es que esa puta entrevista la verá mucha gente. Y es que esa es la desgracia de las Españas: que el héroe, el ejemplo a seguir, es un fulano de educación discutible (no he tenido el placer de discutir con el interfecto sobre Kant, por eso lo de discutible), amancebado con una folclórica, pícaro de la época del pelotazo -o sea,  en vez de un trozo de queso unos cuantos cientos de millones de euros- y ya para rematar un gusto estético infame.

Y lo más jodido es que encima esa entrevista la verá un huevo de gente, claro. Aunque pasará como con los documentales de la 2 pero al revés: todo quisque la verá pero nadie tendrá el valor de reconocerlo en público. La telebasura no es el problema, es el síntoma de una sociedad bajuna en la que se premia al futbolista famoso y al delincuente y se desprecia al científico, al escritor y al currante honrado. Ay, si en vez de estar años y años cambiando leyes de educación por un quítame allá esas clases de religión nos hubieramos dedicado a crear un sistema educativo decente…

Bueno, el fin de semana me voy a Ginebra, Suiza. Ya saben, ese país en el que todo funciona increiblemete bien pero por lo menos son aburridos a más no poder. Que es lo que nos queda, que nosotros somos divertidos. La hostia de divertidos. No puedo parar de reirme, oigan. Espero volver a tiempo para ver la entrevista.

menéame

Católicos… pero poco

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Ayy, si no fuera por estos momentos. Leo un artículo en Publico en el que cuentan que según un estudio (al que no enlazan, faltaría más, por eso tampoco les enlazo yo) cuatro de cada cinco españoles se declaran católicos, pero que sólo apróximadamente un tercio de éstos ejercen, o sea, van a misa, rezan o practican estas movidas que hacen ellos. Léanse el artículo (veeeenga, que sí que lo enlazo) porque no tiene desperdicio, oigan.

Vamos por orden: cuatro de cada cinco españoles son católicos. Ole. Si así fuera, las iglesias estarían a reventar los domingos y fiestas de guardar, y la subida de los alimentos sería debida al enorme gasto de cereales necesarios para cumplir con el sacramento de la comunión. Y miren por donde, no lo veo yo. No lo veo. Se me ocurre que la gente confunde lo de ser católico con estar bautizado -como por otra parte hace la Iglesia a efectos fiscales- o con tener una educación y cultura basadas en la tradición cristiana. Si aquí las cosas fueran como en Alemania estoy seguro de que el número iba a bajar muchísimo, a saber, allí si te declaras creyente de alguna religión en tu declaración de la renta pagas un tanto más para financiar a los tuyos. Hacen eso aquí y saldrían ateos de todas partes.

Pero quizás encontramos la explicación un poco más adelante: Sólo un tercio de los que se declaran católicos van a misa y rezan, o sea, ejercen. Ahhh, espera Paco que creo que lo voy pillando. Soy católico pero no cumplo con nada, o casi, de lo que me definiría como tal. Entonces que me apunten a mi al club de los vegetarianos, los mecánicos, los que hablan japonés y los budistas, ya puestos. Muy bien, muy bien, soy católico pero paso de curas y misas, los viernes me pongo púo a chorizo, uso anticonceptivos en cuanto alguna pica y si me viene mal que nazca el niño porque tengo que pagar las letras del Seat León tuneado, se aborta. Total, como luego con confesarte lo tienes todo arreglado… Pero la boda por la iglesia, eh, que queda más bonito todo. Y la novia vestida de blanco aunque tenga más tiros que la ventana de un bosnio.

Más adelante el estudio profundiza las conclusiones en función de criterios demográficos. Resulta que los más creyentes son los mayores de sesenta años (adivinen los motivos) y los que menos, los jóvenes. De cajón, vamos. Pero lo mejor es la tendencia. Con un poco de suerte dentro de unos años… Y además dice que somos menos creyentes que otros países de tradición cristiana, como Polonia o Italia. Nos ha jodido. El catolicismo polaco está íntimamente relacionado con la persecución religiosa del régimen comunista y la influencia de un chaval de Wadovice, al lado de Cracovia, que llegó bastante arriba en esto de la la carrera eclesiástica (pero… ¡pero cómo puede alguien hacerse cura con las ciervas que hay por allí!). Y el italiano… pues hombre, aparte de que tienen el Vaticano en medio de la capital, a poco que conozcas la situación social del sur del país todo cuadra.

Pero lo mejor es la última frase, y cito:

Sólo un tercio de los católicos españoles está convencido de la existencia de Dios o de la vida después de la muerte, mientras que otro tanto no cree para nada en ello. Un 27% admite además tener “serias dudas” al respecto.

¡No me digan que no es genial! ¡Un tercio de los católicos no cree en la existencia de dios! Sublime. Divino, diría, pero no lo digo por no herir sensibilidades. A ver si lo entiendo… te declaras religioso, de una religión en particular, ¿y no crees en la existencia de dios? Me parto, me parto. Si es que los españoles somos la hostia. Con perdón.

Lo dejo, lo dejo ya con la frase de la campaña publicitaria que anda apadrinando Dawkins:

Dios probablemente no existe, deje de preocuparse y disfrute de su vida.

menéame