Idiota.- Del griego idiotés, utilizado para referirse a quien no se metía en política, preocupado tan sólo en lo suyo, incapaz de ofrecer nada a los demás.(F. Savater)

La jodimos, Mariano

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No suelo dedicarme mucho a los rifirrafes políticos de patio de colegio que nos preparan cada tanto nuestros próceres, pero es que la que nos ha montado Rajoy con las listas para las próximas elecciones generales merece una cierta reflexión, porque de esta salimos perjudicados todos -bueno, salvo quizás Esperanza Aguirre.

En el PP está en juego la sucesión de Rajoy, y cada uno intenta colocarse lo mejor que puede para salir beneficiado en función de los resultados de las próximas elecciones. Por un lado están Acebes y Zaplana, los defensas leñeros del partido, el par de espadas heredadas de Aznar, hombres de partido fieles a las consignas de éste. Su posición se vería reforzada en caso de una victoria de Rajoy, y tras ocho años (cuatro de la primera legislatura de Rajoy y otros cuatro en una eventual segunda legislatura o en la oposición) tendrían todas las papeletas para que uno de los dos fuera candidato en 2016, supongo que tras una interesante lucha fratricida. Ambos representan el ala dura oficial del partido, y tendrían muchos apoyos entre la vieja guardia del PP. Para España, una mala opción. ¿Se imaginan unas elecciones entre Zaplana y Pepe Blanco? Sería el momento ideal para poner rumbo al exilio.

En otro de los lados del triángulo sucesorio está -estaba- Gallardón. El tipo moderado, de derechas pero con ideas actuales. Lo más psoero del PP, así como Bono es lo más ppero del PSOE. Un tipo con gran tirón en Madrid -nos pongamos como nos pongamos su gestión tanto en el ayuntamiento como en la comunidad ha sido más que correcta-, representante del ala izquierda del PP (si la contradicción es admisible, que diría Juan Manuel de Prada). Con las victorias apabullantes en Madrid como carta de presentación Gallardón, que tiene aspiraciones más altas, le tira los tejos a Rajoy y se postula motu proprio como sucesor ofreciéndose a ir en las listas electorales por Madrid. Esto deja a don Mariano en una situación delicada: si acepta estaría firmando a Gallardón un cheque en blanco sobre su futuro político, ya que si gana estas elecciones Gallardón se llevaría gran parte de los méritos, si pierde los palos serían para Acebes y Zaplana y el partido intentaría abandonar por fin las pautas políticas generales que lleva desde Aznar. Y en ese escenario el único candidato renovador sería el diputado Gallardón. Unas elecciones entre Gallardón y un candidato acorde socialista (digamos Bono por similitud) podrían convencerme de que aún hay esperanza.

Pero Esperanza la hay, vaya que si la hay, y les ruego que me perdonen el deleznable juego de palabras. Esperanza Aguirre, la presidenta de la Comunidad de Madrid, ex-ministra de Cultura (es un decir) y ex-presidenta del Senado. Peso pesado dentro del partido y con gran tirón entre la parte más casposa del partido, como Chaves en el PSOE, o así. Aguirre es una mujer con grandes contactos en el mundo empresarial y siempre se ha mantenido fiel a Aznar y consecuentemente a su sucesor Rajoy, aunque también le llama lo de subir de escalafón y aspirar a la candidatura a la presidencia del gobierno. Si bien económicamente está en la misma línea que Gallardón, socialmente tienen conceptos muy distintos que han generado sonados roces entre ambos. Pero Esperanza tiene una gran virtud: es una mujer de equipo y siempre ha sabido rodearse de gente competente, con lo que su gestión en la Comunidad tampoco ha sido mala del todo dentro de su orientación ideológica.

Y en estas que el tiempo se acaba y llega el momento de tomar decisiones. La inclusión de Pizarro como número dos de las listas por Madrid ya deja entrever que Rajoy no desea darle tanto poder a Gallardón. Es normal, un tipo como Gallardón aplastaría mediáticamente a Rajoy y además le enfrentaría al sector que está trabajando más activamente para conseguir votos para estas elecciones, ya saben, los de las manifestaciones, y aquí que cada uno ubique a quien quiera, aunque yo sinceramente me pregunto si realmente no estarán teniendo el efecto contrario. Pero en fin, ellos sabrán. A lo que vamos. La opción óptima para Rajoy hubiera sido la del caramelito, es decir, incluimos a Gallardón en las listas pero en el puesto quince o por ahí. Sería diputado, arrastraría un buen puñado de votos en Madrid y seguramente en el resto de España, daría un gran apoyo para estas elecciones que serán las últimas de Rajoy si las pierde y no tendría un papel demasiado destacado durante cuatro añitos. De ministerios ni hablamos, diputado de infantería y a tirar millas, y que si quiere que se parta la cara él solito con Acebes y Zaplana cuando llegue el momento. Sin la popularidad que le proporciona la alcaldía Gallardón tendría que buscarse muchos apoyos en el partido para intentar suceder a Mariano Rajoy.

En estas estábamos cuando hace aparición estelar Esperanza Aguirre. Aguirre sabe que si Gallardón da el salto a la política de estado y las cosas le salen un poquito bien sus opciones se desvanecerían. Y además, pardiez, el niñato este siempre le ha caído fatal, hombre, venir aquí dándoselas de que arrasa en Madrid cuando todo el mundo sabe que le votan a él porque la gente viene a votarme a mi y ya de paso también coge la papeleta del PP para el ayuntamiento. Este lo que es es un rojeras camuflado. Así que si Gallardón juega, Aguirre también. Ni corta ni perezosa le lanza a Rajoy un órdago de los de aquí te espero: Si Gallardón va en las listas, por muy abajo que vaya, ella también. O jugamos todos, etcétera. Pero con el detalle añadido de que por ley un presidente de comunidad autónoma no puede ser diputado, por lo que tendría que dimitir de su actual cargo. Y Gallardón, por verguenza torera, tendría que hacer lo propio en el ayuntamiento. Fino hila doña Esperanza: sabe que Rajoy no puede permitirse a estas alturas del baile una crisis en la comunidad de Madrid y en el ayuntamiento de la capital dejando además una guerra interna entre dos de los candidatos de su lista. ¿Y Rajoy que hace? Pues se la envaina, claro. A Rajoy tampoco le hace ninguna gracia Gallardón y tiene a huevo la ocasión de dar la imagen de lider serio y con autoridad que nunca tuvo. Así que a cascarla a Parla, ni uno, ni otra. Todos quietos donde estáis que me cabreo.

¿Qué le queda a Gallardón? Puede tragar con la humillación y seguir calladito en el ayuntamiento diciendo que hay que votar a Rajoy y tal y tal o dejar que el orgullo haga su parte y mandarlos a todos al carajo. Ya que no va a poder ser presidente en una larga temporada (podría intentarlo, pero tendrían que pasar unas tres legislaturas más) puede sacrificarse políticamente (en el PP) y de paso llevarse a unos cuantos por delante, empezando por el jefe don Mariano. A la mierda, como diría Fernán Gómez. Me retiro de la política y de paso me llevo mis votantes que acabarán cayendo casi por inercia en los brazos del PSOE. Y explícale ahora a la gente, Mariano, que somos un partido de centro, con los obispos, Alcaraz y Losantos como máximos exponentes de nuestra política moderna e integradora. Bueno, parece que se lo va a pensar después de las elecciones, pero la primera hostia ya está dada.

¿Y el futuro? El futuro está muy chungo para casi todos. Gallardón a su aire, en la empresa privada o buscando un nuevo partido del que tirar. Rajoy defenestrado por su mentor Aznar después del batacazo que se va a dar en marzo. El PP intentando reorganizarse y buscando un nuevo lider, que seguramente salga del ala dura del partido. El PSOE yendo de sobrado manejando esto como si fuera el jardín de su casa, Esperanza Aguirre frotándose las manos, tomando cada vez más poder en el partido y lo peor de todo, Ana Botella de alcaldesa de Madrid.

¿Es o no es para preocuparse?

Actualización: Volviendo a casa escuchaba en el coche La Radio de Julia, programa que recomiendo encarecidamente a todos aquellos que gusten de pensar. El caso es que estaban hablando del tema y me quedé pensativo tras oir las llamadas de la gente: los hooligans del PP estaban encantados con haber largado al rebelde ese, los hooligans del PSOE estaban encantados porque les ponen las elecciones a huevo. Y la gente normal, pensativa, lamentaba el haber perdido la ocasión de tener una derecha moderna (al estilo europeo) que forzara a la izquierda a dejar de hacer el hostias. Si es que con estas historias al final quien pierde es España.

mename

Hay 10 comentarios sobre “La jodimos, Mariano”

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#1 karras dice:
16 de Enero de 2008 a las 16:49

GENSANTA!!!…Ana Botella alcaldesa…en eso no había caído…esto es peor de lo que pensaba.

#2 China dice:
16 de Enero de 2008 a las 20:23

Fantástico articulo, claro y esclarecedor y ademas muy bien escrito. Ojalá abundaran mas los españoles con criterio. Enhorabuena

#3 Serji... dice:
17 de Enero de 2008 a las 11:02

…estaba yo pensando lo mismo, pero peor pensado, y me salió el buen-bicho.

Tal y como están las cosas. A ver si al final va a ser para bien.
Como están viniendo dadas, y a tan poco tiempo de las elecciones, esto es un caramelito para los periodistas, blogeros y zonas de maquina café varias… y entre ladrillo y ladrillo, pues se hablará algo más de todo esto y los indecisos dejarán de serlo….

Imagine there’s no…

#4 Virkika dice:
17 de Enero de 2008 a las 17:49

Antes de esto tenía yo mis dudas de a quién iba a votar en marzo: ni me apetecía el psoe con su panda de incompetentes y el “civilizado” Zp, ni me apetecía una derecha que debe renovarse YA. Ahora sí que lo tengo claro (frase irónica). Y es que no quedan muchas opciones, lo que en un momento dado me pareció una posibilidad: UPD, ahora no me acaba de convencer. Por Dios, llevan a Álvaro de Marichalar en las listas. No sé qué va a ser de nosotros. Es que uno se plantea qué votar, no por afinidad o convencimiento, sino pensando en que va a ser lo menos malo. Y sinceramente no lo sé. Con esta jugada creo que el Psoe va a conseguir la mayoría absoluta. Lo positivo, que el PP tendrá que hacer cambios, digo yo. Lo negativo, que otros cuatro años de su magnífica política y con ZP creyéndose el rey del mambo no sé qué quedará de nosotros en el 2012.

#5 Roberto dice:
17 de Enero de 2008 a las 21:21

Hace tiempo que estoy convencido de que este sistema de ver la vida como PSOE contra PP y derchas contra izquierdas, no es bueno y que desemboca en una maraña de intereses de grupos de presión difíciles de descifrar.
Nunca podremos saber (ni siquiera lo podríamos haber sabido si hubiese ido en las listas) si la gente que hubiera votado a Gallardón, seguirá votando al PP aunque no esté, o si la gente que vota al PP lo vota por Rajoy, o a pesar de Rajoy.
En el blog que cito en el comentario, empecé una serie de comentarios sobre un sistema electoral que me pareció muy interesante, pero lo abandoné por falta de interés del personal.
En este sistema, podría haber dos listas, una con y otra sin Gallardón, si se estima pertinente, y ninguna de ellas le quitaría votos a la otra, ganando aquella que recabara realmente más apoyo.
Pero, por lo visto, es muy complicado. Hay que confiar en la opinión de la mayoría, y eso no suele venir bien.

#6 meneame.net dice:
19 de Enero de 2008 a las 10:33

La jodimos, Mariano…

Un comentario (más) sobre las luchas intestinas en el P.P. que me ha parecido muy esclarecedor y sobre todo bastante aséptico….

#7 omikinho dice:
23 de Enero de 2008 a las 0:49

Estupenda crónica política!
Por cierto, yo voy a votar en blanco.

#8 Toy folloso dice:
23 de Enero de 2008 a las 1:32

Abono para la abstención.

#9 fisikoloko dice:
24 de Enero de 2008 a las 19:13

Mejor que votar en blanco es votar a Ciudadanos en blanco, digo yo.http://www.ciudadanosenblanco.com/

Salud y gracias por el post.

#10 omikinho dice:
7 de Febrero de 2008 a las 1:26

“Mejor que votar en blanco es votar a Ciudadanos en blanco, digo yo.http://www.ciudadanosenblanco.com/”

Mmm, lo pensaré.
Gracias por la información.

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