Storage: Enero, 2008
Miércoles, 30 de Enero de 2008
Contra la democracia
Lee más sobre: Reflexiones, Politica
Me van ustedes a defenestrar, lo sé, pero cuanto más le doy vueltas a la polÃtica patria -y extranjera, o si no fÃjense, por ejemplo, en nuestros primos italianos- más pierdo la fe.
¿Es la democracia un buen sistema polÃtico? Pues hombre, depende. ¿Ustedes se creen que a Zapatero, Rajoy y demás les interesa realmente el bienestar del pueblo y el progreso del paÃs? Tomen como muestra dos botones: la chorrada descomunal de los cuatrocientos euros de nuestro Ãnclito presidente del gobierno frisa la estupidez, y más autoproclamándose de izquierdas. Joder, que cojan ese pastizal y aumenten los servicios del Estado, que se supone que van de eso. Y ¿qué me dicen de esa lucha férrea contra el canon de nuestro ilustre jefe de la oposición? Un partido de derechas deberÃa mirar un poco más por la industria musical, ¿no? ¿O realmente alguien se cree que a esta gente le preocupa lo más mÃnimo lo del libre acceso a la cultura, cuando en teorÃa lo que tendrÃan que apoyar es una sociedad meritocrácica en la que la gente tenga que ganarse lo que consume?
Desgraciadamente esta gente no actúa según el pueblo, sino según las encuestas, que es muy distinto. El objetivo de los partidos polÃticos a fecha de hoy es ganar las putas elecciones, esa gran encuesta que se hace cada cuatro años y según la cual se reparten unos determinados puestos (por los que cobran poco, no es coña) y unas determinadas cuotas de poder (por las que se forran el riñón lo que no está escrito, he aquà la cuestión). El que saque más votos gana. Y para eso no dudan en caer en el electoralismo más bajo y ramplón, tratándonos a todos como imbéciles. Lo malo es que si algo sobra en España son precisamente imbéciles para seguirles el juego. Y asà nos va, claro.
Miren ustedes: aquà la gente vota por mil motivos excepto por los que importan. Se vota porque uno es de izquierdas o porque es de derechas de toda la vida, se vota para que no gane uno u otro, se vota por los malditos cuatrocientos euros, se vota porque un candidato es más guapo, se vota porque “éste me cae bien”, se vota, en fin, sin tener ni puta idea de lo que se vota. Asà que ahà va mi proposición: antes de votar hay que pasar un examen. Cortito, tipo test. Veinte promesas electorales y que el ciudadano las asocie correctamente con el partido que las propone, y el que no acierte por lo menos quince que se vaya a ver el fútbol. ¿Que no es justo, que un hombre un voto? Vamos hombre venga ya. ¿Usted dejarÃa que su operación a corazón abierto se decidiese por votación popular? A ver, los que crean que hay que suturar aquà que levanten la mano. ¿Bisturà o martillo percutor? Las encuestas dicen que martillo percutor por un 4% de ventaja, mira a ver, Manolo, si les digo que estamos a favor de la religión en los colegios porque si no lo veo chungo. Ah, no, que los católicos son minorÃa. Entonces estamos en contra.
Si la idea en el fondo está bien, vamos a ver. Pero la inmensa (y digo inmensa) mayorÃa de los ciudadanos no está capacitada para tomar decisiones polÃticas serias, fundamentalmente porque no tienen (tenemos) ni pajolera idea de lo que va la vaina. Lo suyo serÃa tener un pueblo culto y formado que fuera capaz de valorar seriamente qué tipo de actuaciones serÃan las óptimas para el paÃs, y eso no es asÃ. En un mundo ideal cachipiruli todos hubiéramos tenido una educación seria, integral y decente, donde además de aprender cosas nos hubieran inculcado la capacidad de pensar y de analizar las cosas en frÃo, tranquilamente, evaluando las consecuencia de los actos a corto, medio y largo plazo. Pero eso no es asÃ, los gobiernos sucesivos han modificado las leyes educativas (a cual más penosa) de acuerdo a sus propios intereses, echen un ojo a la cosa en Cataluña o Euskadi, o a la Lode, la Lose, la Logse o como demonios se llame el esperpento que haya ahora. Nuestro sistema educativo es una fábrica de seres planos, pan y circo, Aquà hay Tomate (bueno, ahora será otro) y Real Madrid. De seres mangoneables que se rigen por impulsos. Que no está mal, pardiez, los instintos son muy divertidos sobre todo cuando los compartes con una señora de buen ver. Pero a la hora de elegir deberÃamos pensar más. Y no sabemos pensar.
¿Qué otra solución hay? Pues no lo sé. Me gusta un concepto que apunta Adolf Hitler al inicio de Mein Kampf: que gobiernen técnicos que asuman con su hacienda, su libertad y su vida en casos extremos las decisiones erróneas. ¿Que haces una ley para, digamos, frenar la inflación y acaba subiendo? Bien, pues a la puta calle, te embargamos los bienes y a vivir bajo un puente. Si no sabes torear, etcétera. ¿Organiza usted una guerra en Tajikistán que se demuestra un fracaso desde el punto de vista económico y de vidas perdidas? Guillotina. ¿No me garantiza las pensiones cuando me jubile? A la carcel de por vida. Y asÃ. Ya sabemos, ya, que a Adolfo se le fueron las cosas de las manos y acabó preparando la de Amancio, pero pagó con la vida. Y le salió barato, al hijo de la gran puta.
¿A alguien se le ocurre un nuevo sistema polÃtico? Porque uno empieza a estar harto de esta estultocracia que nos rige. Y perdonen el lenguaje, pero es que a mi las campañas electorales (habráse visto… campaña electoral, otra gilipollez tal y como se plantea aquÃ) me ponen de muy mala hostia.
Miércoles, 16 de Enero de 2008
La jodimos, Mariano
Lee más sobre: Politica
No suelo dedicarme mucho a los rifirrafes polÃticos de patio de colegio que nos preparan cada tanto nuestros próceres, pero es que la que nos ha montado Rajoy con las listas para las próximas elecciones generales merece una cierta reflexión, porque de esta salimos perjudicados todos -bueno, salvo quizás Esperanza Aguirre.
En el PP está en juego la sucesión de Rajoy, y cada uno intenta colocarse lo mejor que puede para salir beneficiado en función de los resultados de las próximas elecciones. Por un lado están Acebes y Zaplana, los defensas leñeros del partido, el par de espadas heredadas de Aznar, hombres de partido fieles a las consignas de éste. Su posición se verÃa reforzada en caso de una victoria de Rajoy, y tras ocho años (cuatro de la primera legislatura de Rajoy y otros cuatro en una eventual segunda legislatura o en la oposición) tendrÃan todas las papeletas para que uno de los dos fuera candidato en 2016, supongo que tras una interesante lucha fratricida. Ambos representan el ala dura oficial del partido, y tendrÃan muchos apoyos entre la vieja guardia del PP. Para España, una mala opción. ¿Se imaginan unas elecciones entre Zaplana y Pepe Blanco? SerÃa el momento ideal para poner rumbo al exilio.
En otro de los lados del triángulo sucesorio está -estaba- Gallardón. El tipo moderado, de derechas pero con ideas actuales. Lo más psoero del PP, asà como Bono es lo más ppero del PSOE. Un tipo con gran tirón en Madrid -nos pongamos como nos pongamos su gestión tanto en el ayuntamiento como en la comunidad ha sido más que correcta-, representante del ala izquierda del PP (si la contradicción es admisible, que dirÃa Juan Manuel de Prada). Con las victorias apabullantes en Madrid como carta de presentación Gallardón, que tiene aspiraciones más altas, le tira los tejos a Rajoy y se postula motu proprio como sucesor ofreciéndose a ir en las listas electorales por Madrid. Esto deja a don Mariano en una situación delicada: si acepta estarÃa firmando a Gallardón un cheque en blanco sobre su futuro polÃtico, ya que si gana estas elecciones Gallardón se llevarÃa gran parte de los méritos, si pierde los palos serÃan para Acebes y Zaplana y el partido intentarÃa abandonar por fin las pautas polÃticas generales que lleva desde Aznar. Y en ese escenario el único candidato renovador serÃa el diputado Gallardón. Unas elecciones entre Gallardón y un candidato acorde socialista (digamos Bono por similitud) podrÃan convencerme de que aún hay esperanza.
Pero Esperanza la hay, vaya que si la hay, y les ruego que me perdonen el deleznable juego de palabras. Esperanza Aguirre, la presidenta de la Comunidad de Madrid, ex-ministra de Cultura (es un decir) y ex-presidenta del Senado. Peso pesado dentro del partido y con gran tirón entre la parte más casposa del partido, como Chaves en el PSOE, o asÃ. Aguirre es una mujer con grandes contactos en el mundo empresarial y siempre se ha mantenido fiel a Aznar y consecuentemente a su sucesor Rajoy, aunque también le llama lo de subir de escalafón y aspirar a la candidatura a la presidencia del gobierno. Si bien económicamente está en la misma lÃnea que Gallardón, socialmente tienen conceptos muy distintos que han generado sonados roces entre ambos. Pero Esperanza tiene una gran virtud: es una mujer de equipo y siempre ha sabido rodearse de gente competente, con lo que su gestión en la Comunidad tampoco ha sido mala del todo dentro de su orientación ideológica.
Y en estas que el tiempo se acaba y llega el momento de tomar decisiones. La inclusión de Pizarro como número dos de las listas por Madrid ya deja entrever que Rajoy no desea darle tanto poder a Gallardón. Es normal, un tipo como Gallardón aplastarÃa mediáticamente a Rajoy y además le enfrentarÃa al sector que está trabajando más activamente para conseguir votos para estas elecciones, ya saben, los de las manifestaciones, y aquà que cada uno ubique a quien quiera, aunque yo sinceramente me pregunto si realmente no estarán teniendo el efecto contrario. Pero en fin, ellos sabrán. A lo que vamos. La opción óptima para Rajoy hubiera sido la del caramelito, es decir, incluimos a Gallardón en las listas pero en el puesto quince o por ahÃ. SerÃa diputado, arrastrarÃa un buen puñado de votos en Madrid y seguramente en el resto de España, darÃa un gran apoyo para estas elecciones que serán las últimas de Rajoy si las pierde y no tendrÃa un papel demasiado destacado durante cuatro añitos. De ministerios ni hablamos, diputado de infanterÃa y a tirar millas, y que si quiere que se parta la cara él solito con Acebes y Zaplana cuando llegue el momento. Sin la popularidad que le proporciona la alcaldÃa Gallardón tendrÃa que buscarse muchos apoyos en el partido para intentar suceder a Mariano Rajoy.
En estas estábamos cuando hace aparición estelar Esperanza Aguirre. Aguirre sabe que si Gallardón da el salto a la polÃtica de estado y las cosas le salen un poquito bien sus opciones se desvanecerÃan. Y además, pardiez, el niñato este siempre le ha caÃdo fatal, hombre, venir aquà dándoselas de que arrasa en Madrid cuando todo el mundo sabe que le votan a él porque la gente viene a votarme a mi y ya de paso también coge la papeleta del PP para el ayuntamiento. Este lo que es es un rojeras camuflado. Asà que si Gallardón juega, Aguirre también. Ni corta ni perezosa le lanza a Rajoy un órdago de los de aquà te espero: Si Gallardón va en las listas, por muy abajo que vaya, ella también. O jugamos todos, etcétera. Pero con el detalle añadido de que por ley un presidente de comunidad autónoma no puede ser diputado, por lo que tendrÃa que dimitir de su actual cargo. Y Gallardón, por verguenza torera, tendrÃa que hacer lo propio en el ayuntamiento. Fino hila doña Esperanza: sabe que Rajoy no puede permitirse a estas alturas del baile una crisis en la comunidad de Madrid y en el ayuntamiento de la capital dejando además una guerra interna entre dos de los candidatos de su lista. ¿Y Rajoy que hace? Pues se la envaina, claro. A Rajoy tampoco le hace ninguna gracia Gallardón y tiene a huevo la ocasión de dar la imagen de lider serio y con autoridad que nunca tuvo. Asà que a cascarla a Parla, ni uno, ni otra. Todos quietos donde estáis que me cabreo.
¿Qué le queda a Gallardón? Puede tragar con la humillación y seguir calladito en el ayuntamiento diciendo que hay que votar a Rajoy y tal y tal o dejar que el orgullo haga su parte y mandarlos a todos al carajo. Ya que no va a poder ser presidente en una larga temporada (podrÃa intentarlo, pero tendrÃan que pasar unas tres legislaturas más) puede sacrificarse polÃticamente (en el PP) y de paso llevarse a unos cuantos por delante, empezando por el jefe don Mariano. A la mierda, como dirÃa Fernán Gómez. Me retiro de la polÃtica y de paso me llevo mis votantes que acabarán cayendo casi por inercia en los brazos del PSOE. Y explÃcale ahora a la gente, Mariano, que somos un partido de centro, con los obispos, Alcaraz y Losantos como máximos exponentes de nuestra polÃtica moderna e integradora. Bueno, parece que se lo va a pensar después de las elecciones, pero la primera hostia ya está dada.
¿Y el futuro? El futuro está muy chungo para casi todos. Gallardón a su aire, en la empresa privada o buscando un nuevo partido del que tirar. Rajoy defenestrado por su mentor Aznar después del batacazo que se va a dar en marzo. El PP intentando reorganizarse y buscando un nuevo lider, que seguramente salga del ala dura del partido. El PSOE yendo de sobrado manejando esto como si fuera el jardÃn de su casa, Esperanza Aguirre frotándose las manos, tomando cada vez más poder en el partido y lo peor de todo, Ana Botella de alcaldesa de Madrid.
¿Es o no es para preocuparse?
Actualización: Volviendo a casa escuchaba en el coche La Radio de Julia, programa que recomiendo encarecidamente a todos aquellos que gusten de pensar. El caso es que estaban hablando del tema y me quedé pensativo tras oir las llamadas de la gente: los hooligans del PP estaban encantados con haber largado al rebelde ese, los hooligans del PSOE estaban encantados porque les ponen las elecciones a huevo. Y la gente normal, pensativa, lamentaba el haber perdido la ocasión de tener una derecha moderna (al estilo europeo) que forzara a la izquierda a dejar de hacer el hostias. Si es que con estas historias al final quien pierde es España.





