Miércoles, 25 de Abril de 2007
Malditos hijos de puta
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Suelo leer cada tanto La Repubblica y La Stampa para seguir informado de las cosas que les pasan a mis primos. Buena costumbre esta, por cierto, porque cuanto más te enteras de la situación polÃtica en el extranjero más ganas te entran de ignorar a los soplagaitas que la dirigen en España. Pero me estoy yendo del tema y eso que acabo de empezar. Ayer leà esta noticia en La Repubblica y que quedé anonadado. Para los que no entiendan italiano, les dejo unos enlaces en español: Euronews, La Voz de Galicia.
El caso es que los carabinieri han arrestado a seis personajes de Rignano Flaminio, cerca de Roma, acusados de haber drogado a algunos niños de entre cinco y diez años y de haberles obligado a participar en ciertos jueguecillos sexuales. Los detenidos son tres maestras de la escuela, la bedela, el marido de una de las maestras (que encima es un productor televisivo bastante conocido) y un tipo de Sri Lanka (¿srilankés?) que trabajaba en una gasolinera cercana. Los tipejos estos llevaban a los niños de la escuela a un local que pertenece a una de las maestras y les grababan y fotografiaban mientras abusaban de ellos. El asunto se destapó porque los padres notaban comportamientos extraños en los niños, a veces volvÃan a casa medio atontados, les entraban crisis de pánico al ir a la escuela y algunos incluso dibujaban genitales masculinos y femeninos. O sea.
Aún no hay sentencia firme, asà que de momento son sólo presuntos culpables. Y siempre he sido partidario de no defenestrar a la gente antes de que se confirme su fechorÃa (y para ello no siempre hace falta un juicio, no nos la agarremos ahora con papel de fumar). No obstante, no puedo evitar una sensación de mala hostia por todo el cuerpo. Hay delitos más o menos repulsivos, pero con la pederastia y la violación no puedo. Es superior a mis fuerzas y a mi razón. Me gustarÃa encontrarme en un callejón oscuro cara a cara con alguno de estos hijos de puta para explicarle, tranquila y despaciosamente, lo que opino yo de estos temas. Y también cuánto puede ser cruel un ser humano. No me gusta ver a la gente sufrir, pero con estos tipos creo que disfrutarÃa de cada uno de sus gritos.
Por desgracia (o por suerte) la ley también les protege a ellos.
25 de Abril de 2007 a las 18:06
Yo lo he oÃdo en las noticias.
No puedo estar más de acuerdo contigo. Este tipo de cosas no se entienden. Ya no es ser malo, es ser cualquier cosa menos persona.
26 de Abril de 2007 a las 0:58
No pueden tener otro nombre que no sea el que ya les has puesto tu: Malditos hijos de puta. También de acuerdo con Virkika, es ser cualquier cosa menos persona
26 de Abril de 2007 a las 19:06
Es por este tipo de cosas por lo que pienso que el mundo está lleno de pirados y que no todos salen en las noticias, por desgracia.
Seguro que una de esas entrevistas que suelen hacer los periodistas a los vecinos/compañeros de esta gentuza siempre sale alguno diciendo “Era muy amable, siempre daba lo buenos dÃas”. Es acojonante pensar que entre cualquiera de nuestros vecinos hay un hijo de puta de estos.
Qué asco de mundo…
28 de Abril de 2007 a las 10:39
¿Hijos de puta?… Tal vez yo no dirÃa tanto. Para ser un hijo de puta son necesarias ciertas condiciones, un conocimiento profundo de las reglas y cierto arte para saltárselas sin importar a quién se jode por el camino.
Alguien capaz de hacerle eso a un niño ni siquiera es un hijo de puta. Es una alimaña más allá de toda redención y a la que hay que sacar de la circulación lo antes posible. Eso sÃ, no somos santos y a mÃ, como al autor del post, el cuerpo me pide sacar estas alimañas de la circulación de una forma lenta y dolorosa.
Saludos.






Hay 4 comentarios sobre “Malditos hijos de puta”
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