Jueves, 17 de Agosto de 2006
Los niños son de izquierdas
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Por azares de la vida en mayo de 2005 estaba yo viviendo en Italia. Ya casi se ha convertido en una tradición que el primero de mayo los sindicatos mayoritarios italianos (CGIL, CISL y UIL) organizen un concierto en Piazza del Popolo en Roma. En 2005 uno de los presentadores fue Claudio Bisio, un showman italiano estilo Gran Wyoming, y se marcó un monólogo titulado “I bambini sono di sinistra”, los niños son de izquierdas. Me he permitido -otra vez, uno no aprende- traducirlo.
Los niños son de izquierdas. De izquierdas, si, ninguna duda. No sólo por los puñitos cerrados en signo de protesta.
Los niños son de izquierdas porque aman sin prejuicios, sin distinciones.
Los niños son de izquierdas porque se dejan engañar casi siempre. Les dices mentiras vergonzosas y se las beben, todo contentos. SonrÃen, se fÃan. Fue ETA? sÃ, vaaale.
Los niños son de izquierdas porque están juntos, hacen cosas juntos, se pelean juntos. Pero juntos.
Los niños son de izquierdas porque si les explicas lo que es la derecha lloran.
Los niños son de izquierdas porque si les explicas lo que es la izquierda lloran también, pero un poco menos.
Los niños son de izquierdas porque no necesitan lo superfluo.
Son de izquierda porque sus zapatos son zapatos, aunque antes o después les compremos unas Nike o Adidas o Puma o Reebok, o Superga. Nosotros somos antimarca, pero de marca.
Los niños son de izquierdas a pesar de la clase de religión obligatoria.
Los niños son de izquierdas gracias a la clase de religión obligatoria.
Los niños son de izquierdas porque de todas maneras, ante cualquer cosa que les digas que se asemeje vagamente a una orden, se resisten. Ahora y siempre.
Los niños son de izquierdas porque ocupan todos los espacios de nuestra vida.
Los niños son de izquierdas porque van a la guarderÃa con niños africanos, chinos o bolivianos, y cuando el papá les dice “mira, aquel es africano”, ellos le miran como se mira una noticia sin significado.
Los niños son de izquierdas porque si les critican se ofenden. Pero si les juzgan no invocan la presunción de inocencia, y si les condenan esperan serenos el indulto que antes o después llega: la mamá, Felipe González, el Papa.
Los niños son de izquierdas porque se hacen una idea del mundo que no tiene nada que ver con las reglas del mundo.
Los niños son de izquierdas porque si les das una camiseta roja y una negra, eligen la roja, salvo trastornos graves, daltonismo o sugerencias del encuestador.
Los niños son de izquierdas porque Papá Noel se parece a Karl Marx. Porque Cenicienta es de izquierdas, porque Pocahontas es de izquierdas. Porque Robin Hood es de la CNT y hace expropiaciones a los propietarios.
Los niños son de izquierdas porque el desorden es un desorden hermoso y porque no se sabe qué es el orden.
Los niños son de izquierdas porque crecen y cambian.
Los niños son de izquierdas porque entre Peter Pan y Che Guevara… antes o después encontrarán un nexo.
Los niños son de izquierdas porque si lo consiguen, conservarán algo para más tarde. Para cuando se haga cada vez más difÃcil, dificilÃsimo recordar que hemos sido niños.






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