El comunismo encuentra gran audiencia allí donde no gobierna. (H. Kissinger)

Atentados frustrados en Londres

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Me he desayunado esta mañana con esta noticia publicada en El Mundo. Al parecer unos hijos de puta pretendían hacer explotar al menos diez aviones con origen en Gran Bretaña y destino preferiblemente en Estados Unidos, aunque no necesariamente. A cuenta de esto se han cancelado todas las salidas desde los aeropuertos británicos y algunas compañías han cancelado también sus vuelos con destino a las islas.

Qué quieren que les diga. Este tema me toca mucho los cojones y me hace blasfemar más de lo oportuno para un foro público como es este blog. Ya hemos tenido aquí en España demasiadas malas experiencias con el terrorismo, ya sea de txapela, turbante o lo que sea que se quieran poner en la cabeza como hecho diferencial (agárreme aquí, hecho diferencial… vaya expresión). Supongo que si esto pasara en Zimbabwe la cosa me dejaría más o menos indiferente, ya que desgraciadamente el conocimiento de tantas barbaridades que suceden por el mundo dejan a uno anestesiado frente al dolor ajeno. Pero esta vez es Londres, como ya lo fue anteriormente.

Londres. La verdadera capital del mundo civilizado (la del otro es New York). He viajado varias veces a Londres y reconozco que la ciudad me encanta. Entre mis nacionalidades cuenten sin duda la británica (y la española, la italiana, la alemana…) y por lo tanto allí me siento como en casa. Me encanta pasear por las calles de Candem Town, donde suelo hospedarme cuando voy por allí, disfruto como un enano en Covent Garden comiendo jacked potatoes o dándome a la cerveza en cualquier antro del Soho con mis amigos ingleses -pero ya dedicaré un post entero a la ciudad, hoy no es el caso. En julio de 2005 uno de los atentados en el metro fue en la Piccadilly Line, entre King’s Cross y Russell Square. Esa es la línea que cojo habitualmente para ir al centro, ya que el hotel está, casualmente, entre King’s Cross y Russell Square. Concretamente en Tavistock Place, al lado de donde explotó el autobús. Aquel día lo pasé bastante mal, intentando localizar a mis amigos para asegurarme de que estaban bien (al igual que el día de los atentados de Madrid). Menos Edgware Road, conocía todas los lugares donde fueron los atentados. Quiero decirles con todo esto que lo que pase en Londres me afecta, porque forma parte de mi vida.

Poco después de julio de 2005 volví a Londres. La ciudad había recuperado su pulso, como lo hizo Madrid, pero había cosas que no eran iguales. Los controles en el aeropuerto de Stansted eran mucho mayores, y no tranquiliza mucho ver a policías armados paseando por los pasillos. A ver, si, tranquiliza saber que están ahí para protegerte, lo que desasosiega es la necesidad de que me protejan. Ya en la ciudad, la escena era similar, coches de policía en Piccadilly o en Trafalgar Square, polícias por todas partes, demasiadas armas. La gente no daba la impresión de tener miedo, pero lo tenía. Había pasado ya lo del pobre brasileño al que no se le ocurrió otra cosa que salir corriendo en el metro mientras la policía le daba el alto, y existía el sentimiento de que a uno le podía pasar lo mismo, que tenías que ir por la calle controlando todos tus actos porque tal y como estaban las cosas cualquier gesto en falso podía ser considerado como una amenaza por parte de las fuerzas de seguridad e incluso por la gente corriente que paseaba por las calles. Háganse cargo de lo que es salir de un pub a las diez de la noche (habiendo entrado a las seis y siguiendo a rajatabla las costumbres aborígenes, es decir, beer, beer, beer, beer y así hasta que te vas) dando tumbos entre tipos de uniforme armados hasta los dientes. Pa habernos matao.

Por eso, aunque me alegro de lo de hoy, de que hayan capturado a los hijos de puta bastardos que iban a poner las bombas o lo que fuera, me jode sobremanera que estas cosas nos anden complicando la vida. ¿Por qué tengo que pasar por mil controles como si fuera un delincuente para coger el avión? ¿Por qué sólo puedo llevar en cabina una bolsita de plástico con la cartera y las llaves? ¿Por qué cancelan todos los vuelos haciendo que la gente pierda sus vacaciones o sus negocios? Supongo que algún demagogo me dirá que peor están las cosas en Líbano o en Irak, pero qué quieren que les diga. Cada vez me importa menos lo que le pase a la gente allí por culpa de estos cabrones que en nombre de la población civil de allí vienen a tocar los huevos a la población civil de aquí. Cojones tiene que al final, en las guerras, enfrentamientos culturales o religiosos y tal quien paga el pato es la población civil. Y ya que la población civil tiene que sufrir, prefiero que lo haga la libanesa, que se me da una higa, antes que la de aquí.

Joder, si siquiera yo estoy de acuerdo con lo que digo, pero hay días en los que uno no está muy lúcido. La ira tiende a ofuscar el razonamiento y a exacerbar las pasiones.

menéame

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