Idiota.- Del griego idiotés, utilizado para referirse a quien no se metía en política, preocupado tan sólo en lo suyo, incapaz de ofrecer nada a los demás.(F. Savater)

Las risas del Spike

Lee más sobre: Personajes, Chorradas

El Spike. Así, con artículo. Con dos cojones. Ya hablaba en el post anterior sobre el Spike, uno de mis compañeros de piso aquí en Madrid. El otro es Pijolín y hablaré de él más adelante, ya que tanto uno como otro dan tema para rato. Pero hoy voy a centrarme en el Spike porque este fin de semana me he quedado solo con él y me ha tocado sufrirlo en exclusiva, Pijolín hábilmente se fue a pasar el fin de semana fuera de Madrid.

El Spike no es un gran orador. Para qué nos vamos a engañar. O piensa demasiado rápido, o tarda mucho en buscar las palabras, con lo cual cada frase es un acertijo porque le faltan dos de cada tres palabras y generalmente son las clave: el sujeto, el verbo, etc. Artículos los pone todos, el cabrón, pero nombres o verbos ni uno. En fin. Aparte de esto, no puede permanecer callado más de un par de minutos, y si no se le ocurre nada interesante puede decir aleatoriamente una de estas dos cosas:

  • El Spike (si, si, el Spike va por ahí diciendo “El Spike”, sin más)
  • Aquí estamos, pillando punto.

En serio. Como se lo estoy contando. Pero bueno, esto al fin y al cabo es fácil de solucionar. No se le hace caso cuando dice algo de lo anterior y listo. uno acaba por acostumbrarse.

Pero hay algo a lo que no me acostumbro, y es al espectáculo resultante de juntar al Spike con una televisión. Y si añadimos un sofá, ni les cuento. El Spike suele dirigirse al sofá con pantalones cortos (hemos conseguido que no nos muestre directamente la ropa interior después de mucho sufrir) y si hay suerte camiseta. Porque no se pone la camiseta siempre, no, y les puedo asegurar que no es imagen agradable. Bueno. Pues el palomo va y se tumba en el sofá pero como es pequeñín sólo ocupa dos tercios así que queda espacio para otra persona, que suelo ser yo mismo. Y entonces el Spike flexiona brazos y piernas hasta ponerse más o menos en la misma postura en la que queda un perro cuando está boca arriba y le acaricias el pecho, no se si me siguen. En ese momento intento levantarme para llegar al baño a tiempo para echa la pota cuando el Spike acerca la mano hacia el paquetón escrotal y se rasca, así a traición, raaas, raaas.

Qué les voy a contar. Hago de tripas corazón y me pongo a ver la tele un rato, intentando olvidar la escena que está sucediendo a escasos centímetros. Y casi lo consigo, porque están poniendo la información deportiva del telediario y ya que al Spike le interesa cómo ha quedado el Racing de Loeches está absorto escuchando la crónica y uno casi no apreciaría su presencia si no fuera por el amenazador raaas, raaas. Pero acaba el telediario y empieza una comedia, una cualquiera. Para el Spike la gracia de las comedias no está en verlas sin más, sino que es de los que se pasa el capítulo intentando adivinar que es lo que va a suceder a continuación, y además contármelo, que es lo que jode. Con lo previsibles que son este tipo de comedias, sobre todo si son españolas, comprenderán que no lo tenga difícil. El jefe le dice a la empleada que le guarde un papel que es muy importante, y tu piensas: “coño, lo pierde fijo”. Como era de esperar, el Spike dice “Jaja ya verás como lo pierde”, y te lo dice golpeándote con la misma mano que precisamente antes generaba el raaas raaas que me helaba la sangre. Cuando al final sucede lo que pronosticaba el Spike, empieza a reírse a gritos , “JAJAJA”. Y te mira, como esperando aprobación. Pero ¿cómo es que no te ríes?¿no lo has pillado?¿no ves que al final ha perdido el papel?¿no ves que yo me estoy deshuevando?. Todo eso piensa, pero lo único que dice es “JAJAJA”.

Y es que el Spike no sonríe. Según el DRAE, sonreír es “reírse un poco o levemente, y sin ruido”. El Spike o se carcajea a gritos o está enfadado o triste. Es la única persona que no puede sonreír. No le sale. Esto tiene un inconveniente tremendo si estás viendo una serie decente y rápida como House, que es la única serie de televisión que me ha gustado últimamente. El protagonista dice una de sus frases, el Spike empieza con las consabidas carcajadas, “JAJAJA” y yo no me entero de si el paciente está vivo, muerto, tiene hemofilia o la próstata inflamada. Y estoy ya todo el episodio perdido sin enterarme de la trama. Y para colmo, el Spike cada tanto me pregunta que qué está pasando, porque no se ha enterado porque él mismo no se ha dejado oir. Pero… ¿cómo quieren que luego no me de al alcohol?

P.S. Algún día intentaré grabar la risa del Spike y colgarla aquí. Ya me dirán luego si estoy exagerando.

menéame

Hay 5 comentarios sobre “Las risas del Spike”

Suscribete a los cometarios con RSS o TrackBack.

#1 KARRAS dice:
1 de Agosto de 2006 a las 10:15

Con el conocimiento de causa que me tengo sólo he decir que no digo nada… PERFECTO.

#2 KARRAS dice:
1 de Agosto de 2006 a las 10:18

Lo de “..que me tengo..” ha sido un desgraciado accidente. Sí mejor no digio nada.

#3 jab dice:
1 de Agosto de 2006 a las 15:18

Jejeje. Magistral. Un perfecto análisis del Spike, a quien bien conozco, por fortuna.

#4 el nae dice:
8 de Agosto de 2006 a las 17:19

Correcto….es una linda damisela el Spike. Pero anda que no te lo pasas brutal con el, ¿eh?. Ya te vemos a ti dentro de poco imitando sus gestos y costumbres.

#5 serge dice:
14 de Agosto de 2006 a las 10:55

Muy bueno Doc

He llegado a tu blog por casualidad hoy mismo. He curioseado tu fobia a los pimientos (que yo comparo con la mia al Gazpacho) y me he sentido identificado con tus reflexiones a partir de lo de Londres. Me has arrancado alguna que otra sonrisa (no todos somos como Spike) con los curiosos sistemas métricos de los que hablas y me he puesto nostálgico o melancólico (o algo así) con “las pequeñas cosas”… por cierto, yo también he tenido unas cuantas mudanzas y con el tiempo uno aprende a soltar lastre. Creo que es más fácil empezar una nueva vida con pocas ataduras -eso icluye las materiales-

… y me he reido -Doc-… me he reido a mandíbula batiente con este blog de “EL SPIKE”. No sólo porque el personaje que describes se parece al real, sino -sobretodo- porque creo que consigues verbalizar el impresionante mundo interior del SPIKE… muy bueno

enhorabuena..

serge

Qué opinas?