El comunismo encuentra gran audiencia allí donde no gobierna. (H. Kissinger)

Sobre vida y religión

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Los humanos somos la pera. Cuando nos cepillamos un pollo para comerlo asado al horno a la gente le importa un carajo el alma del pollo. ¿Qué será del pollo después de muerto?¿Se reencarnará en un gallo?¿Ahí acaba todo? Pero cuando quien la palma es un humano, sobre todo si al humano lo conocemos personalmente (anda que no mueren personas al día por ahí) nos vienen las dudas metafísicas. El pollo la puede palmar, y Abebe Munfasa, funcionario de correos en Gambia, también, y no pasa nada. Pero yo no. O sea, yo sí que me muero, pero no quiero, y como soy más chulo que nadie tengo que buscar una salida a esto. Algo me inventaré para tranquilizarme.

En estas estaba el humano cuando además vio llover, y el sol, y caer un rayo, y la noche. Como entonces no había Barrio Sésamo ni escuelas ni nada de eso, pues pensó: ¡Coño! No tengo ni puta idea de por qué pasan esas cosas. Así se inventó una palabra para definir “todo aquello que desconozco”: Dios. Y como Dios sirve igual para un roto que para un descosido, pues le dio también la solución al dilema anterior de la muerte: vida eterna en el paraíso, reencarnación, el limbo, las huríes, el valhalla. Y tan feliz.

Pero claro, luego nos dio por ponernos a estudiar y tal y a alguien se le ocurrió inventar el método científico, la lógica y las matemáticas. Empezamos a razonar y alguien cayó en la cuenta de que deducir conclusiones partiendo de Dios, o sea, de “todo aquello que desconozco” no tenía mucho sentido, y nos lo quitamos del medio. Científicamente, claro. Según fuimos aprendiendo Dios se nos fue haciendo cada vez más pequeñito, hasta ahora que le quedan ya muy pocos espacios, y lo que es más importante, no debería afectar en las decisiones que tome uno en esta vida. Sólo nos queda ahí como forma de enfrentarnos a la muerte, y eso es personal de cada uno. Que cuando yo la palme ya arreglaré cuentas con el de las barbas, si es que me está esperando.

Pero a lo que iba. Supongamos que no existe Dios. Si nadie nos ha puesto aquí, la vida no tiene sentido. De hecho hablar sobre el sentido de la vida es como hablar de las ideas políticas de un bocadillo de bonito. Las cosas tienen sentido vistas desde el exterior, pero si no hay nada antes ni después la vida no trasciende, simplemente es. Este giro es un poco complicado, pero espero que me sigan. Un tornillo tiene sentido, tiene funcionalidad dentro de la máquina a la que pertenece, pero por sí sólo tirado en el campo no sirve para nada. Simplemente está allí. Pues lo mismo nosotros. Sin esa maquinaria que es Dios no pintamos nada aquí, aparte de la función de perpetuar nuestro código genético, pero eso es otra historia.

Bueno, pues si no somos trascendentes, lo único que nos queda en la vida es… vivir. Y por supuesto, cada uno que viva como quiera o pueda. A intentar ser lo más felices posibles. Cuando uno se libera de la tiranía de Dios se le quita un peso de encima tremendo. Podemos dedicarnos a hacer lo que queramos buscando siempre maximizar la felicidad que vamos a gozar en la vida (ojo, esto incluye el respeto a los demás y la vida en sociedad, no estoy hablando de anarquía). Y además sin ningún cargo de conciencia. Hedonismo, se viene a llamar la cosa. Hay gente a la que este planteamiento no le gusta, porque tenemos muy arraigado aún el concepto católico de que esto es un valle de lágrimas al que venimos a sufrir para luego sentarnos a la derecha del Padre y esas cosas. Pero si no hay Padre… ya me entienden.

Así que ya saben. A disfrutar. Y por cierto, se habrán dado cuenta de que en este planteamiento hay un momento en el que hago una bifurcación. Justo cuando digo “Supongamos que no existe Dios”. ¿Alguien se anima a hacer un razonamiento análogo partiendo de “Supongamos que existe Dios”?

menéame

Hay 2 comentarios sobre “Sobre vida y religión”

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#1 el nae dice:
27 de Julio de 2006 a las 22:46

No sere yo el que le contradigo, caro amico, pero al igual que los “religiosos” necesitan a Dios para justificar su vida, para darle sentido y asi sentirse parte de un plan trazado, los “no religiosos” necesitan otras cosas para justificar otras cosas. ¿Acaso es necesario que Dios no exista para aprovechar la vida y difrutar? ¿Por cierto de que Dios hablamos? Las visiones que otras culturas y religiones dan sobre el todopoderos son amplias, pero lo que es mas amplio aun es lo que ese ser superior quiere de nosotros. Es distinto segun vengamos a la vida en una u otra cultura. Los protestantes, por ejemplo, aprovechan la vida, simplificando la cosa, de otra manera diferente a los catolólicos. Ya lo decia mi “amado” Max Weber en “La etica protestante y el Espíritu del Capitalismo” (¿Verdad Karras?). Si nos referimos a difrutar de la vida a destajo, es decir, del hedonismo puro y duro también encontramos deidades, sobre todo en las culturas antiguas, que nos sirven para justificar las orgias, las comilonas y demas eventos.
En la actualidad, en algunos casos, el ateismo funciona a la perfección como una religion mas. Justifica, en ocasiones, el no hacer frente a determindas responsabilidades y llevar a cabo determinados tipos de vida, o incluso puede ser la coartada de alguna ideologia concreta. La ciencia tambien actua en este sentido. Para muchos cientificos todo su mundo se explica de forma empira igual que para los creyentes es explica por la mano de su Dios hasta el punto de negar cosas simplemente por no poder explicarlas en ambos casos. Desde mi punto de vista la religion es algo mas creativa que la ciencia en algunos casos. Es capaz de “explicar”, no sin que a alguno se le dibuje una sonrisilla en la cara, como las mayores catastrofes de la historia son parte del plan divino. Quizas sera esto porque si una religion no fuera universal, es decir tuviera respuesta para todo, no seria una religion.

En mi opinion para todo esto hay dos caminos:

1º- Uno nace en el seno de una familia, consecuentes con alguna creencia, que le enseña ciertos valores que interioriza e intenta ser consecuente con ellos.

2º- Uno nace en el seno de una familia que le enseña unos valores que no interioriza, por múltiples razones (educación deficiente, los valores no estan muy aceptado socialmente, etc) y aprende otros en los entornos en los que desarrolla su vida en sociedad. A partir de ahi, busca la justificación de ese comportamiento.

Bueno al final no se si he hablado mucho de Dios. Creo que no. Tambien creo que todo lo dicho antes pueden ser chorradas…pero bueno!

#2 Doc dice:
31 de Julio de 2006 a las 17:27

Casi completamente de acuerdo, Nae. donde no me pilla es el el modus tollens mal aplicado en “¿Acaso es necesario que Dios no exista para aprovechar la vida y difrutar?” Yo lo que argumento es que si no existe Dios (esa es la premisa) la conclusión es que hay que darle vidilla al cuerpo. Pero eso no demuestra en absoluto que no se pueda hacer lo mismo existiendo Dios, por eso preguntaba al final por un razonamiento a partir de la existencia de Dios, para ver a donde se llegaba. Pero claro, como bien dices el primer problema que surge ahí es la definición de Dios: ¿Qué es?¿Cómo actúa?

Y totalmente de acuerdo en cuanto a lo que dices del ateísmo. Un ateo CREE que Dios no existe, que es igual de valido que creer lo contrario. Un científico debería declararse agnóstico en cuanto a su vida exterior (o sea, no usar ni la existencia ni la no existencia de Dios para argumentar) pero luego interiormente creer lo que buenamente quiera o pueda, que para eso está la fe. La fe para creer que si o para creer que no. Para no creer no hace falta fe.

Qué opinas?