Contra la estupidez, hasta los dioses luchan en vano. (J. W. von Goethe)

Cuando había huevos

Lee más sobre: Historia, Personajes

Mal andamos de memoria los españoles. Y mucho menos en época de campaña electoral, claro. Así que en vez de dedicar este post, el primero después de una larga temporada de ausencia por cuestiones que no vienen al caso, al patio de porteras que tenemos montado a cuenta de las putas elecciones voy a aprovechar para recordar una imagen también de febrero, pero de hace unos cuantos años. Concretamente del 23 de febrero de 1981. Ya saben, democracia recién estrenada como quien dice, votación de investidura de Calvo-Sotelo como presidente, quieto todo el mundo, tricornios donde no debería haberlos y esas cosas.

Yo era bastante pequeñín y no recuerdo mucho del día de marras. Pero los libros son la hostia para estas cosas: Te permiten conocer cosas que no has vivido personalmente. Y si unimos que entonces ya había televisión, la documentación al respecto es inmensa así que quien no se entera de algo es porque no quiere o porque al pobre le ha tocado estudiar la ESO esa, o como se llame.

Vamos al grano, que me pierdo. Muchos de ustedes tendrán en la cabeza la imagen de Tejero pistola en mano haciendo el hostias y recordarán los arrestos de los padres de la patria. Espera Felipe que se me ha caido la lentilla, voy a agacharme a ver, tranquilo Manuel que te ayudo yo a buscarla. Un par de tiros y esa gente que estaba allí representando a los ciudadanos de una España que en ese momento miraba al futuro con ilusión y valentía acabó bajo sus escaños con ciertos problemas intestinales. El miedo es humano, dirían. Si, ya, pero tronco, hay cosas que vienen en el cargo. Y mantener la dignidad del pueblo al que representas es una de ellas.

Pero España, a pesar de todas sus miserias, cada tanto pare a gente que se viste por los pies. Y ese día hubo tres personas que salvaron nuestro orgullo permaneciendo en su sitio. Tres. De trescientos y pico.

Primero, el presidente de gobierno en funciones. Don Adolfo Suárez, político de raíces franquistas reconvertido en el mejor presidente democrático que ha tenido este país que para variar nunca llegó a valorar todos sus actos y sacrificios y gracias al cual ahora Mariano y José Luis pueden debatir sobre chorradas en libertad. Suárez es un personaje al que España debería reconocer de una vez por todas su grandísima aportación a nuestra democracia. Menos educación para la ciudadanía, menos religión y mas historia contemporánea.

Segundo, Don Santiago Carrillo. Comunista de los de toda la vida, exilio huyendo del franquismo, vuelta a España disfrazado con aquella famosa peluca jugándose en tipo en la frontera. Discurso racional y razonado, cigarrillo perenne en la comisura de los labios y visión política magistral, aceptando por ejemplo la bandera constitucional en perjuicio de la republicana, bandera constitucional que desde la rueda de prensa tras la legacización del PCE una semana santa de hace algunos años (negociada con Suárez, precisamente) ondea en todos los actos públicos del PCE, convirtiendolo en un partído democrático dispuesto a aceptar las nuevas reglas de juego.

Y en trecer lugar, el personaje quizás más entrañable: el Teniente General Gutiérrez Mellado, militar de carrera que luchó en el bando nacional en la guerra civil, un tío con un par que se hizo cargo del ejército en un momento en el que muchos mandos añoraban tiempos mejores que se fue sin pensarlo, como militar de máxima graduación, a pedirle cuentas a Tejero. Usted qué cojones se cree que está haciendo, teniente coronel. Entrégue las armas que se le va a caer el pelo, etcétera. Hasta que el hombre fue zarandeado por varios guardias civiles, valientes ellos con un señor de sesenta años, hasta devolverlo a su sitio.

El resto es historia, para quien quera leerla. Ya saben, el Rey, los golpistas que se rinden, Calvo-Sotelo presidente y la democracia que siguió por buen camino. Pero no deja de ser irónico que aquel día las únicas personas con huevos fueron un comunista y un facha que habían sido enemigos en la guerra civil y un chaval joven, presidente del gobierno, que creía en una España mejor. Fueron los únicos que salvaron la dignidad y el orgullo de los ciudadanos de este país. Tres tíos que no tenían nada en común salvo ganas de democracia, verguenza torera y los cojones en su sitio. Tres españoles hijos de los que años antes destripaban franceses en Malasaña, ingleses en Trafalgar o moros en Covadonga. Tres fulanos cansados de la España rancia y dictatorial que llegaron a la conclusión de que la libertad no se consigue escondiéndose, sino plantando cara a los hijos de puta que pretenden robártela. Tres tíos con huevos, en fin.

Me gustaría ver en una de esas a Zapatero, Rajoy y Llamazares. ¿Qué creen ustedes que harían?

mename

Contra la democracia

Lee más sobre: Reflexiones, Politica

Me van ustedes a defenestrar, lo sé, pero cuanto más le doy vueltas a la política patria -y extranjera, o si no fíjense, por ejemplo, en nuestros primos italianos- más pierdo la fe.

¿Es la democracia un buen sistema político? Pues hombre, depende. ¿Ustedes se creen que a Zapatero, Rajoy y demás les interesa realmente el bienestar del pueblo y el progreso del país? Tomen como muestra dos botones: la chorrada descomunal de los cuatrocientos euros de nuestro ínclito presidente del gobierno frisa la estupidez, y más autoproclamándose de izquierdas. Joder, que cojan ese pastizal y aumenten los servicios del Estado, que se supone que van de eso. Y ¿qué me dicen de esa lucha férrea contra el canon de nuestro ilustre jefe de la oposición? Un partido de derechas debería mirar un poco más por la industria musical, ¿no? ¿O realmente alguien se cree que a esta gente le preocupa lo más mínimo lo del libre acceso a la cultura, cuando en teoría lo que tendrían que apoyar es una sociedad meritocrácica en la que la gente tenga que ganarse lo que consume?

Desgraciadamente esta gente no actúa según el pueblo, sino según las encuestas, que es muy distinto. El objetivo de los partidos políticos a fecha de hoy es ganar las putas elecciones, esa gran encuesta que se hace cada cuatro años y según la cual se reparten unos determinados puestos (por los que cobran poco, no es coña) y unas determinadas cuotas de poder (por las que se forran el riñón lo que no está escrito, he aquí la cuestión). El que saque más votos gana. Y para eso no dudan en caer en el electoralismo más bajo y ramplón, tratándonos a todos como imbéciles. Lo malo es que si algo sobra en España son precisamente imbéciles para seguirles el juego. Y así nos va, claro.

Miren ustedes: aquí la gente vota por mil motivos excepto por los que importan. Se vota porque uno es de izquierdas o porque es de derechas de toda la vida, se vota para que no gane uno u otro, se vota por los malditos cuatrocientos euros, se vota porque un candidato es más guapo, se vota porque “éste me cae bien”, se vota, en fin, sin tener ni puta idea de lo que se vota. Así que ahí va mi proposición: antes de votar hay que pasar un examen. Cortito, tipo test. Veinte promesas electorales y que el ciudadano las asocie correctamente con el partido que las propone, y el que no acierte por lo menos quince que se vaya a ver el fútbol. ¿Que no es justo, que un hombre un voto? Vamos hombre venga ya. ¿Usted dejaría que su operación a corazón abierto se decidiese por votación popular? A ver, los que crean que hay que suturar aquí que levanten la mano. ¿Bisturí o martillo percutor? Las encuestas dicen que martillo percutor por un 4% de ventaja, mira a ver, Manolo, si les digo que estamos a favor de la religión en los colegios porque si no lo veo chungo. Ah, no, que los católicos son minoría. Entonces estamos en contra.

Si la idea en el fondo está bien, vamos a ver. Pero la inmensa (y digo inmensa) mayoría de los ciudadanos no está capacitada para tomar decisiones políticas serias, fundamentalmente porque no tienen (tenemos) ni pajolera idea de lo que va la vaina. Lo suyo sería tener un pueblo culto y formado que fuera capaz de valorar seriamente qué tipo de actuaciones serían las óptimas para el país, y eso no es así. En un mundo ideal cachipiruli todos hubiéramos tenido una educación seria, integral y decente, donde además de aprender cosas nos hubieran inculcado la capacidad de pensar y de analizar las cosas en frío, tranquilamente, evaluando las consecuencia de los actos a corto, medio y largo plazo. Pero eso no es así, los gobiernos sucesivos han modificado las leyes educativas (a cual más penosa) de acuerdo a sus propios intereses, echen un ojo a la cosa en Cataluña o Euskadi, o a la Lode, la Lose, la Logse o como demonios se llame el esperpento que haya ahora. Nuestro sistema educativo es una fábrica de seres planos, pan y circo, Aquí hay Tomate (bueno, ahora será otro) y Real Madrid. De seres mangoneables que se rigen por impulsos. Que no está mal, pardiez, los instintos son muy divertidos sobre todo cuando los compartes con una señora de buen ver. Pero a la hora de elegir deberíamos pensar más. Y no sabemos pensar.

¿Qué otra solución hay? Pues no lo sé. Me gusta un concepto que apunta Adolf Hitler al inicio de Mein Kampf: que gobiernen técnicos que asuman con su hacienda, su libertad y su vida en casos extremos las decisiones erróneas. ¿Que haces una ley para, digamos, frenar la inflación y acaba subiendo? Bien, pues a la puta calle, te embargamos los bienes y a vivir bajo un puente. Si no sabes torear, etcétera. ¿Organiza usted una guerra en Tajikistán que se demuestra un fracaso desde el punto de vista económico y de vidas perdidas? Guillotina. ¿No me garantiza las pensiones cuando me jubile? A la carcel de por vida. Y así. Ya sabemos, ya, que a Adolfo se le fueron las cosas de las manos y acabó preparando la de Amancio, pero pagó con la vida. Y le salió barato, al hijo de la gran puta.

¿A alguien se le ocurre un nuevo sistema político? Porque uno empieza a estar harto de esta estultocracia que nos rige. Y perdonen el lenguaje, pero es que a mi las campañas electorales (habráse visto… campaña electoral, otra gilipollez tal y como se plantea aquí) me ponen de muy mala hostia.

mename

La jodimos, Mariano

Lee más sobre: Politica

No suelo dedicarme mucho a los rifirrafes políticos de patio de colegio que nos preparan cada tanto nuestros próceres, pero es que la que nos ha montado Rajoy con las listas para las próximas elecciones generales merece una cierta reflexión, porque de esta salimos perjudicados todos -bueno, salvo quizás Esperanza Aguirre.

En el PP está en juego la sucesión de Rajoy, y cada uno intenta colocarse lo mejor que puede para salir beneficiado en función de los resultados de las próximas elecciones. Por un lado están Acebes y Zaplana, los defensas leñeros del partido, el par de espadas heredadas de Aznar, hombres de partido fieles a las consignas de éste. Su posición se vería reforzada en caso de una victoria de Rajoy, y tras ocho años (cuatro de la primera legislatura de Rajoy y otros cuatro en una eventual segunda legislatura o en la oposición) tendrían todas las papeletas para que uno de los dos fuera candidato en 2016, supongo que tras una interesante lucha fratricida. Ambos representan el ala dura oficial del partido, y tendrían muchos apoyos entre la vieja guardia del PP. Para España, una mala opción. ¿Se imaginan unas elecciones entre Zaplana y Pepe Blanco? Sería el momento ideal para poner rumbo al exilio.

En otro de los lados del triángulo sucesorio está -estaba- Gallardón. El tipo moderado, de derechas pero con ideas actuales. Lo más psoero del PP, así como Bono es lo más ppero del PSOE. Un tipo con gran tirón en Madrid -nos pongamos como nos pongamos su gestión tanto en el ayuntamiento como en la comunidad ha sido más que correcta-, representante del ala izquierda del PP (si la contradicción es admisible, que diría Juan Manuel de Prada). Con las victorias apabullantes en Madrid como carta de presentación Gallardón, que tiene aspiraciones más altas, le tira los tejos a Rajoy y se postula motu proprio como sucesor ofreciéndose a ir en las listas electorales por Madrid. Esto deja a don Mariano en una situación delicada: si acepta estaría firmando a Gallardón un cheque en blanco sobre su futuro político, ya que si gana estas elecciones Gallardón se llevaría gran parte de los méritos, si pierde los palos serían para Acebes y Zaplana y el partido intentaría abandonar por fin las pautas políticas generales que lleva desde Aznar. Y en ese escenario el único candidato renovador sería el diputado Gallardón. Unas elecciones entre Gallardón y un candidato acorde socialista (digamos Bono por similitud) podrían convencerme de que aún hay esperanza.

Pero Esperanza la hay, vaya que si la hay, y les ruego que me perdonen el deleznable juego de palabras. Esperanza Aguirre, la presidenta de la Comunidad de Madrid, ex-ministra de Cultura (es un decir) y ex-presidenta del Senado. Peso pesado dentro del partido y con gran tirón entre la parte más casposa del partido, como Chaves en el PSOE, o así. Aguirre es una mujer con grandes contactos en el mundo empresarial y siempre se ha mantenido fiel a Aznar y consecuentemente a su sucesor Rajoy, aunque también le llama lo de subir de escalafón y aspirar a la candidatura a la presidencia del gobierno. Si bien económicamente está en la misma línea que Gallardón, socialmente tienen conceptos muy distintos que han generado sonados roces entre ambos. Pero Esperanza tiene una gran virtud: es una mujer de equipo y siempre ha sabido rodearse de gente competente, con lo que su gestión en la Comunidad tampoco ha sido mala del todo dentro de su orientación ideológica.

Y en estas que el tiempo se acaba y llega el momento de tomar decisiones. La inclusión de Pizarro como número dos de las listas por Madrid ya deja entrever que Rajoy no desea darle tanto poder a Gallardón. Es normal, un tipo como Gallardón aplastaría mediáticamente a Rajoy y además le enfrentaría al sector que está trabajando más activamente para conseguir votos para estas elecciones, ya saben, los de las manifestaciones, y aquí que cada uno ubique a quien quiera, aunque yo sinceramente me pregunto si realmente no estarán teniendo el efecto contrario. Pero en fin, ellos sabrán. A lo que vamos. La opción óptima para Rajoy hubiera sido la del caramelito, es decir, incluimos a Gallardón en las listas pero en el puesto quince o por ahí. Sería diputado, arrastraría un buen puñado de votos en Madrid y seguramente en el resto de España, daría un gran apoyo para estas elecciones que serán las últimas de Rajoy si las pierde y no tendría un papel demasiado destacado durante cuatro añitos. De ministerios ni hablamos, diputado de infantería y a tirar millas, y que si quiere que se parta la cara él solito con Acebes y Zaplana cuando llegue el momento. Sin la popularidad que le proporciona la alcaldía Gallardón tendría que buscarse muchos apoyos en el partido para intentar suceder a Mariano Rajoy.

En estas estábamos cuando hace aparición estelar Esperanza Aguirre. Aguirre sabe que si Gallardón da el salto a la política de estado y las cosas le salen un poquito bien sus opciones se desvanecerían. Y además, pardiez, el niñato este siempre le ha caído fatal, hombre, venir aquí dándoselas de que arrasa en Madrid cuando todo el mundo sabe que le votan a él porque la gente viene a votarme a mi y ya de paso también coge la papeleta del PP para el ayuntamiento. Este lo que es es un rojeras camuflado. Así que si Gallardón juega, Aguirre también. Ni corta ni perezosa le lanza a Rajoy un órdago de los de aquí te espero: Si Gallardón va en las listas, por muy abajo que vaya, ella también. O jugamos todos, etcétera. Pero con el detalle añadido de que por ley un presidente de comunidad autónoma no puede ser diputado, por lo que tendría que dimitir de su actual cargo. Y Gallardón, por verguenza torera, tendría que hacer lo propio en el ayuntamiento. Fino hila doña Esperanza: sabe que Rajoy no puede permitirse a estas alturas del baile una crisis en la comunidad de Madrid y en el ayuntamiento de la capital dejando además una guerra interna entre dos de los candidatos de su lista. ¿Y Rajoy que hace? Pues se la envaina, claro. A Rajoy tampoco le hace ninguna gracia Gallardón y tiene a huevo la ocasión de dar la imagen de lider serio y con autoridad que nunca tuvo. Así que a cascarla a Parla, ni uno, ni otra. Todos quietos donde estáis que me cabreo.

¿Qué le queda a Gallardón? Puede tragar con la humillación y seguir calladito en el ayuntamiento diciendo que hay que votar a Rajoy y tal y tal o dejar que el orgullo haga su parte y mandarlos a todos al carajo. Ya que no va a poder ser presidente en una larga temporada (podría intentarlo, pero tendrían que pasar unas tres legislaturas más) puede sacrificarse políticamente (en el PP) y de paso llevarse a unos cuantos por delante, empezando por el jefe don Mariano. A la mierda, como diría Fernán Gómez. Me retiro de la política y de paso me llevo mis votantes que acabarán cayendo casi por inercia en los brazos del PSOE. Y explícale ahora a la gente, Mariano, que somos un partido de centro, con los obispos, Alcaraz y Losantos como máximos exponentes de nuestra política moderna e integradora. Bueno, parece que se lo va a pensar después de las elecciones, pero la primera hostia ya está dada.

¿Y el futuro? El futuro está muy chungo para casi todos. Gallardón a su aire, en la empresa privada o buscando un nuevo partido del que tirar. Rajoy defenestrado por su mentor Aznar después del batacazo que se va a dar en marzo. El PP intentando reorganizarse y buscando un nuevo lider, que seguramente salga del ala dura del partido. El PSOE yendo de sobrado manejando esto como si fuera el jardín de su casa, Esperanza Aguirre frotándose las manos, tomando cada vez más poder en el partido y lo peor de todo, Ana Botella de alcaldesa de Madrid.

¿Es o no es para preocuparse?

Actualización: Volviendo a casa escuchaba en el coche La Radio de Julia, programa que recomiendo encarecidamente a todos aquellos que gusten de pensar. El caso es que estaban hablando del tema y me quedé pensativo tras oir las llamadas de la gente: los hooligans del PP estaban encantados con haber largado al rebelde ese, los hooligans del PSOE estaban encantados porque les ponen las elecciones a huevo. Y la gente normal, pensativa, lamentaba el haber perdido la ocasión de tener una derecha moderna (al estilo europeo) que forzara a la izquierda a dejar de hacer el hostias. Si es que con estas historias al final quien pierde es España.

mename

El corsario Riquer

Lee más sobre: Historia, Personajes

Cuando tenía cuatro años mi familia dejó las llanuras castellanas para iniciar una nueva vida en Ibiza, una islita del mediterráneo que por aquellos entonces empezaba a despertar interés como destino turístico. Yo no había visto nunca el mar, y pueden imaginar la excitación que supuso para el niño que era ir la mañana siguiente a mi llegada paseando hacia el puerto, los barcos pesqueros abarloados y las gaviotas revololoteando en busca de algún pez arrojado al mar. La única imagen que tenía por aquellos entonces del mar eran las historias de piratas que había visto en el cine y la televisión, e iba de la mano de mis padres imaginando que aquellos pescadores rudos eran piratas que acababan de llegar de sus aventuras y estaban haciendo el recuento de su botín. Pero un poco más adelante, frente a la estación marítima, me llamó la atención un monumento con forma de obelisco. “Es el monumento a los corsarios”, dijo mi padre.

Así que era verdad, allí había habido corsarios. Entonces no conocía las diferencias entre un corsario y un pirata, y me preguntaba por qué extraña razón podrían aquellas gentes haber erigido un monumento a los piratas. Aún así, volví a casa soñando cañonazos y abordajes en los mares del sur. Desde entonces cada vez que vuelvo a mi isla y paso por allí me invade de nuevo, por unos segundos, ese olor a aventuras marinas.

Antonio Riquer era un corsario. Eso significaba haber abonado al Rey una buena cantidad para que se le concediera la patente de corso, y así poder atacar bajo bandera española a los enemigos del reino. Por cada barco apresado el Rey le pagaba una cierta cantidad en función de los cañones y marineros de la presa, y podía quedarse con cuatro quintas partes del botín (la otra quinta parte, el “quinto del Rey”, pasaba a manos del estado). Además, trabajar como corsario le daba una ligera ventaja añadida: en caso de ser apresado sería tratado como prisionero de guerra, a diferencia de los piratas que trabajaban por su cuenta y que eran ahorcados siempre, cayesen en las manos de quien cayesen. Y Antonio Riquer, pese a tener redaños suficientes para enfrentarse a lo que fuese, le había cogido cariño a su propio cuello.

El 1 de junio de 1806 Antonio Riquer estaba en su isla natal, Ibiza. Supongo que paseando por la Marina, o tomándose unos tragos de frígola o de hierbas ibicencas en una de las tabernas del puerto. Un día normal. Entonces escuchó voces: alguien gritaba que se había avistado una vela enemiga doblar el cabo de La Mola, en Formentera. Em cago en dena, debió pensar. Justo ahora que tenía a la Eulalia en en bote. Poco después alguien dijo algo que confirmó los pensamientos de Riquer. Es el Felicity. Entonces cogió las pistolas, el sable y se encaminó a puerto.

El Felicity era un barco corsario inglés con base en Gibraltar. El capitán era Miguel Novelli, un italiano a sueldo de la corona inglesa y conocido como “El Papa”. El Felicity contaba con sesenta y cinco hombres y una fuerte artillería, sobre todo dos cañones de a dieciocho que habían causado estragos entre los barcos mercantes españoles en el Mediterráneo. Y ahora estaba allí, rumbo norte en dirección al puerto de Ibiza. Dalt Vila con sus murallas era inexpugnable y aunque El Papa podía hacer algún destrozo en la parte baja de la ciudad ese no era el motivo de la visita: Novelli también era un corsario y sabía que no ganaría nada cazando pescadores. Estaba allí para algo más. Estaba allí para provocar.

Ibiza había sufrido durante mucho tiempo los ataques de los piratas, sobre todo berberiscos, que caían sobre sus costas matando a los payeses, violando a sus mujeres y saqueando sus pertenencias. Los que conozcan la isla habrán visto unos peculiares torreones de piedra cada cierta distancia a lo largo de la costa. Estas torres tenían una utilidad doble: por una parte vigilaban el horizonte en busca de velas enemigas, y ante el menor viso de amenaza se encendía fuego en lo alto de la torre cuyo humo era avistado por las torres cercanas que a su vez encendían otras hogueras… y así toda la isla estaba avisada de la amenaza en cuestión de minutos. Además, los habitantes de la costa se dirigían inmediatamente hacia las torres con sus pertenencias más preciadas o hacia el interior de la isla, de forma que los piratas, al llegar, raramente encontraban algo que saquear. Esta forma de vida caló en la forma de ser de los ibicencos, que iban acumulando odio hacia esos piratas que no les dejaban en paz. Con el desarrollo de la isla pasaron al contraataque. Empezaron a construir jabeques que arrasaron las costas africanas donde los berberiscos, tan fieros cuando se trataba de enfrentarse contra campesinos desarmados, corrían con la cimitarra entre las piernas cuando desembarcaban en sus costas hombres apellidados Tur, Palau o Ferrer con los ojos inyectados en sangre deseando vengar siglos de sufrimiento. El 1 de junio de 1806 uno de esos jabeques ibicencos, el San Antonio y Santa Isabel, corsario bajo bandera española, estaba atracado en el puerto de Ibiza y a él llegaba su capitán, Antonio Riquer, de treinta y tres años, famoso desde hacía diez por sus hazañas en el Mediterráneo. Y traía cara de mala hostia.

Rápidamente la tripulación del San Antonio y Santa Isabel fue llegando a puerto. La noticia sobre la presencia del Felicity había corrido como la pólvora por la ciudad y ninguno quería perderse lo que iba a pasar. El barco ibicenco era mucho más débil que el inglés, pero los marinos confiaban en Riquer y en su conocimiento de las peculiaridades del mar en aquellas zonas entre Ibiza y Formentera. Aún así aceptaron la presencia a bordo del cura José Iturrit. Si las cosas iban mal, mejor tener a un cura cerca por si era necesario ir con recomendación a negociar con San Pedro. Cuando la dotación de la nave estuvo al completo y tras una última revisión de las armas y los pertrechos del barco, el San Antonio y Santa Isabel soltó amarras y se hizo a la mar en busca del inglés.

A las cuatro de la tarde, una vez que el barco español había sobrepasado Els Freus, una zona de fuertes corrientes entre Ibiza y Formentera, el Felicity abrió fuego con todos sus cañones. Riquer respondió con sus dos piezas de a ocho, pero inmediatamente se dio cuenta de que si la batalla se desarrollaba a distancia no tendría nada que hacer. A los dos cañones de a dieciocho y cuatro de a doce, amén de dos obuses del cuarenta y ocho sólo podía oponer los dos de a ocho, cuatro de a seis y dos de a cuatro del San Antonio y Santa Isabel. Pero en cambio jugaban a su favor el conocimiento de las corrientes y los vientos de la zona, la agilidad de su barco y el cabreo generalizado de su tripulación. Así que sin pensarlo dos veces soltó todo el trapo de las velas y puso proa al barco enemigo dispuesto a tomarlo al abordaje, con dos cojones. Eso si antes los ingleses, que maniobraban para evitarlo y así poder seguir cañoneándolos a gusto no los enviaban a hacer compañía a los raons.

No hay descripción muy detallada de lo que sucedió a continuación. Los ibicencos consiguieron trabar su nave con la inglesa y entonces durante veinte minutos se desató el infierno. Desde el San Antonio y Santa Isabel se arrojaban frascos explosivos a la cubierta de popa del Felicity, que al poco tiempo estaba en llamas. La mayor parte de los marinos de Riquer, armados con cuchillos, pistolas, chuzos y garfios de abordaje se lanzaron sobre el barco enemigo destripando a todo inglés que se les ponía por delante, la cubierta llena de sangre y menudillos de súbditos de Su Majestad. Entre el humo y los sablazos un inglés rubio y grandote, del tipo de los que años después volverían a esas tierras a ponerse hasta arriba de cerveza intentó pegarle un pistoletazo a bocajarro al capitán Antonio Ferrer, uno de los hombres de confianza de Riquer, pero no se sabe muy bien por qué razones -la pólvora mojada, o una carga precipitada- el disparo no se produce, para la tranquilidad de Ferrer que se veía ya en el otro barrio. Entonces el inglés, con el miedo llegándole a los huesos le lanzó la pistola a la cara, haciéndole una profunda herida que iba a quedar muy mal en las próximas fiestas de la Mare de Deu. Ferrer, profundamente encabronado corrió hacia el inglés y levantándolo en el aire lo lanzó al mar, donde debe seguir ahora maldiciendo el día en que aquella pistola no disparó. Los demás ingleses, viendo el percal, iban poco a poco deponiendo las armas pidiendo cuartel a aquellos ibicencos con cara de perro que gritaban en un idioma parecido al catalán. Finalmente se arrió la bandera británica del popa entre gritos de alegría, y una vez atados los ingleses que quedaban vivos Riquer y sus hombres registraron el barco en busca de posible resistencia. En los camarotes, escondido dentro de un armario, encontraron a Novelli, muerto de miedo y enseñando la patente de corso británica mientras suplicaba por su vida.

mename

Curso de discusión III: Lógica

Lee más sobre: Curso de discusión

Con lo abstracto hemos topado, Sancho amigo. El razonamiento implica capacidad de abstracción, y en eso quizás aquí la gente de ciencias se encuentre más cómoda que la de letras (generalización absurda, lo sé) pero para discutir es necesario saber olvidar de lo que se está discutiendo y bajar al mundo de la lógica proposicional. No es fácil, pero practicando con amigos sobre cosas sencillas se puede llegar a alcanzar cierta soltura en pocos días. Perdonen si ahora me pongo un poco farragoso, pero es necesario que entiendan todo esto. Primero hay que definir una notación más o menos científica. Voy a usar la de la Wikipedia, por estar bastante extendida y ser un buen sitio para ampliar conocimientos:

  • Símbolos de veracidad: V - verdadero, F - falso (ó 1 y 0)
  • Proposiciones o variables: a, b, c… y, z. No son más que los axiomas de los que partimos: a=”Todos los perros tienen cuatro patas”, b=”Ningún político es decente”, c=”A las abejas les gusta el porno”, etc.
  • Operadores o conectivas: ¬ (negación), ∧ (conjunción), v (disyunción), →(implicacion), ←→ (coimplicación).

Estos son los ladrillos (no se si olvido algo) con los que se construve un buen razonamiento. Pero vamos por orden. Un razonamiento es válido si está bien formado, es decir, si las leyes lógicas (de las que hablaremos en el siguiente capítulo) han sido aplicadas correctamente. Pero esto no implica que el razonamiento sea veraz. Sólo será veraz si las proposiciones de partida se ajustan a la realidad. Por eso insistía tanto en el capítulo II sobre una buena elección de las premisas: si estas no son verdaderas no podemos garantizar la veracidad de la conclusión. Vamos a avanzar, que estoy liando demasiado la cosa.

Sean una proposición p (los gatos tienen cuatro patas) y una proposición q (las vacas vuelan). Si nos ajustamos a nuestra percepción de la realidad, podemos afirmar que p es verdadera (veracidad V ó 1) y q es falsa (F ó 0). Aplicando las conectivas obtenemos las primeras tablas de verdad en función de la veracidad de la conclusión:

p ¬p
1 0
0 1

¬ es el operador negación. ¬p sería lo equivalente a “los gatos no tienen cuatro patas”. Obviamente si una proposición es verdadera su negación será falsa. Fácil, ¿no?

p q p ∧ q
1 1 1
1 0 0
0 1 0
0 0 0

∧ es el operador de conjunción, y básicamente es lo que en el lenguaje cotidiano llamamos “y”. Para que una proposición a y una proposición b sean verdaderas es necesario que lo sea a y que lo sea b. Veamos con el ejemplo de antes: “Los gatos tienen cuatro patas y las vacas vuelan” es falso, puesto que es falso que “las vacas vuelan”. De momento.

p q p v q
1 1 1
1 0 1
0 1 1
0 0 0

v es el operador disyunción, y equivale a nuestro clásico “o”. Pero es un o especial, no es excluyente. Literalmente sería “O los gatos tienen cuatro patas, o las vacas vuelan o las dos son correctas”. Hay otro operador, el de disyunción excluyente en el que la conclusión sería correcta si una proposición es verdadera y la otra es falsa o viceversa. Hay documentación por ahí (hay unos cuantos enlaces al final) así que no me extenderé más.

→ indica una regla de implicación. p→q se lee “p implica q” o bien “si p, entonces q” y quiere decir que siempre que p sea verdadera, q lo será también. Y nada más. Un error típico en la implicación es suponer que si p es falsa, q es falsa. Y eso no es así.

←→ es la doble implicación. p←→q quere decir que q es verdadera si y solo si p también lo es.

Y ya está. Con estos mimbres y utilizando las leyes lógicas que comentaremos en la próxima entrega se puede construir cualquier razonamiento. Ya lo siento si es un poco coñazo, pero es necesario saber que por lo menos hay “algo” que subyace al pensamiento.

Por si alguien quere ampliar, les recomiendo la Wikipedia, esta página de educared o el siempre dispuesto Google.

Ah, una última cosa: obviamente esto no pretende ser un tratado de lógica. La idea es que se sepa que existe, y aprender a manejarla un poquito. Por supuesto que se omiten muchas cosas y que no todo lo dicho es estrictamente correcto. No obstante, si alguien conoce documentación sobre el tema estaría muy bien que dejara los enlaces en los comentarios.

mename

¿Alguien por ahí sabe programar?

Lee más sobre: Informatica

Ya, ya se que hace mucho tiempo que no escribo nada. Es lo que tiene estar en una época en la que se combinan una cantidad de trabajo desbordante y muchas ganas de juerga. Y a pesar de que ayer en un momento de debilidad vi el telediario y tengo muchas cosas sobre las que echar pestes hoy voy a centrarme en algo más… práctico.

El caso es que me hace falta un programador. Así que si saben de alguien que esté buscando trabajo, sea de fiar y esté dispuesto a pagar unas cañas a su responsable a modo de soborno, estaría bien que me lo hicieran saber. El perfil sería más o menos este:

  • Preferiblemente programador junior, aunque se aceptan seniors y analistas programadores. Prefiero un junior para poderle pasar mis malos hábitos y moldearlo a mi gusto, que los que saben mucho ya están muy resabiaos y no se dejan explotar (es brooooma).
  • No es necesaria titulación. Aunque se valorará, por supuesto.
  • PHP. Mejor 5 que 4, pero no es indispensable. Eso se aprende al vuelo. Necesarios una ciertos conceptos de orientación a objetos.
  • MySQL
  • CSS
  • Javascript
  • Linux. Los servidores son Linux, y se trabaja usando SVN. Se puede trabajar también desde Windows, pero da mala imagen :)

Last, but not least:

  • Se agradecerían otras cosas como XMLRPC, Ajax, Bash
  • No es necesario tener iPod.
  • Está terminantemente prohibido llevar traje al trabajo.
  • Los candidatos que no gusten de consumir unas cervezas cada tanto o que tengan una cuenta de correo de Hotmail serán automáticamente rechazados, of course.

El lugar de trabajo está en Alcalá de Henares, y el horario es de 9 a 18 de lunes a jueves y de 9 a 15 los viernes. El horario es flexible y salvo crisis mundial no hay que quedarse hasta más tarde. Las crisis mundiales no son nada frecuentes, en serio.

El salario depende, obviamente, del perfil del candidato. Yo haría la entrevista técnica y mi jefe se encargaría de la parte económica. El ambiente de trabajo es bueno (si no, de qué iba a estar yo aquí) y el café de la máquina no es malo del todo. La empresa cliente es bastante importante y el proyecto muy bonito, si se tiene paciencia para lidiar con esos días en los que los usuarios tienen ideas geniales y te piden cosas absurdas. Se agradecería que las chicas trajeran minifalda a la entrevista. Los chicos casi mejor que no.

Así que nada, si alguien quiere mandarme el currículum la dirección de correo es sinobatirse arroba gmail punto com. Ah, la incorporación sería en enero, o así.

Esto es todo de momento. Mañana, hablaremos del gobierno.

mename

Rifirrafe en la cumbre

Lee más sobre: Politica

Chávez y el ReyLa de cosas que uno tiene que ver. Es inútil explicar de lo que va la noticia, porque a estas alturas todos los medios de comunicación tradicionales y zillones de blogs han comentado el altercado entre don Juan Carlos y el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

Primero vamos a ubicar a Hugo Chávez. El teniente coronel Hugo Chávez aparece en la vida pública venezolana al fundar el Movimiento Bolivariano Revolucionario - 200, un movimiento subversivo que será el germen del golpe de estado de febrero de 1992, golpe fracasado pero que a la larga acabó con la credibilidad del a la sazón presidente de Venezuela, Carlos Andrés Pérez. Chávez pasó dos años en la cárcel, donde su popularidad aumentó paulatinamente hasta que fue liberado en 1994. En 1997 funda el Movimiento Quinta República y se presenta a las elecciones en 1998. Y gana. O sea, como si Tejero después del 23F se hubiese presentado a las elecciones y hubiera ganado. Cosas veredes. Chávez a su vez sufrió un golpe de estado en 2002, apoyado políticamente por varios países, entre ellos España, aunque muy tibiamente. Desde entonces Chávez ha acusado directamente a Geoge Bush de promover el golpe de estado y a José María Aznar de apoyarlo activamente.

Chávez es un fulano muy peculiar. Sigue la tradición populista de muchos gobernantes latinoamericanos (aunque no todos, gracias a Dios) e incluso tiene su propio programa de televisión, Aló Presidente. Siempre ha basado su discurso en la confrontación intentando ganar seguidores dentro de las fronteras de su país a base de buscar enemigos externos, culpando al extranjero de los problemas internos de Venezuela. Obviamente los blancos preferidos son los imperialistas Estados Unidos y la explotadora España, aunque últimamente con el gobierno de Zapatero, más afín ideológicamente que el de Aznar, parecía que las relaciones se estaban suavizando.

Y llegó la cumbre de marras. Chávez, fiel a su estrategia populista se dedicó en un foro donde se supone que se va a hablar de cosas más o menos serias a poner a escurrir a Aznar. Le llamó fascista, entre otras cosas. Y aunque me reservo mi opinión sobre si tiene o no razón, no era lugar para hacerlo (aunque bueno, este palomo ya saltó con aquello de “Huele a azufre” en Naciones Unidas). Increíblemente Zapatero, durante su turno de intervención, le vino a decir que Aznar, pese a no ser santo de su devoción, había sido elegido democráticamente y que en todo caso nos metemos con él nosotros. Todo lo fascista que quieras, pero es nuestro fascista. Algo muy español, por otra parte, que sólo nos ponemos de acuerdo cuando alguien ataca a otro español, por muy enemigo que sea. A ese le parto la cara yo y sólo yo, etcétera.
Pero claro, aquí viene la parte delicada del asunto. En ese momento, en una reunión internacional, el presidente del gobierno representa a todos los españoles, representa a España (y que cada uno entienda por España lo que le venga en gana, esa no es la discusión de hoy). Y yo ya lo siento pero a mi me sienta muy mal que cuando hablo mis interlocutores en lugar de atender a mis razonamientos se dediquen a vocear consignas populistas tocahuevos (con más o menos razón, pero es que casi es lo de menos). Que a la la cumbre iberoameriana se va a hablar de cosas serias, y no a tener discusiones de barra de bar. Y obviamente me parece totalmente normal que el Rey, cuando no están dejando hablar al representante de sus ciudadanos salte. ¿Que igual no eran las formas? Quizás. Pero les aseguro que cuando vi el vídeo yo estaba ya de buenos cojones y personalmente hubiera dicho algo más animal, posiblemente relacionado con el sexo anal involuntario. Vete a dar un paseo y cuando sepas comportarte en público vuelves, Hugo de mi alma.

Basta ya de gilipolleces. España lleva bastantes años viviendo con una mezcla de complejo de inferioridad y de culpabilidad que hay que ir superando. No se puede permitir que cualquier cretino vaya por ahí diciendo las barbaridades que le vengan en gana sin que pase nada. De acuerdo que hay que mantener buenas relaciones con Venezuela porque tenemos muchos intereses comerciales allí, pero no a cualquier precio. Chávez se equivoca, porque ante su enfrentamiento con Estados Unidos podría tener un gran aliado en España y por ende en la Unión Europea, pero estas cosas no benefician ni a Venezuela ni a España. Benefician sólo a Chávez, que queda dentro de algunos sectores de su país como el paladín de la lucha contra la colonizadora España, olvidando el pequeño detalle de que esos tiempos ya pasaron. En la Realpolitik este incidente se olvidaría en pocas semanas en pos de los intereses comerciales de ambos paises. Pero con este fulano… nunca se sabe. Que los venezolanos tengan suerte.

P.S. Divertidísimas las reacciones internas en España: El PSOE que muy bien el Rey y Zapatero, IU que muy mal el Rey, el PP que el Rey muy bien pero es culpa de Zapatero, los del Madrid que es culpa del Barça y viceversa, el ABC que el Rey genial pese al esbirro ese del grupo Prisa, Zapatero, los de Cola Cao que si es culpa de Nesquik, CiU que qué hay de lo mío y Moratinos a uvas, como siempre. Si es que somos la hostia.

mename

Currículum vítae

Lee más sobre: Chorradas

No suelo poner en el blog cosas de estas que llegan por mail, pero con esta no he podido contenerme. Es el currículum de un fulano que busca trabajo. Lean, lean.

 

JESÚS JOSE HEREDIA PACHECO.

EDAD: 31 AÑOS

ESTADO CIVIL: CASADO 3 VECES

SITIO DE NACIMIENTO: BADAJÓ

TIPO DE SANGRE: ROJA NORMAL SIN SIDA

OJOS: UN POCO VERDES Y ESPRESIVOS

CABELLO: A LA MODA

COMPLECCION: ATLETICA O TIRANDOLE A MAMEY

ESTADO DE SALUD: UN POCO CRUDO PERO BIEN GRACIAS A DIOS.

DOMISILIO: BARRIADA DEL ALAMBRE LA CASA CON LA PUERTA AZUL AL LAO DEL BAR JOSETE

TELEFONO: 924168954 ES DE DOÑA CONCHA ME DEJA RECADO ES MI VECINA.

ESTUDIOS: SI QUE ESTUDIE, SE LE JURO SEÑORITO

OTROS ESTUDIOS:

  • CURSO AVANZADO DE PLASTILINA
  • COMO HASERSE UN PORRO CON UNA SOLA MANO
  • PRIMEROS AUSILIOS EN LA CRUZ BERDE
  • GUITARRA FASIL DEL CCC

ESPERIENCIA LABORAL EN TRABAJOS:

  • TRABAJE EN EL CIRCO RINGLIN DANDOLE DE COMER A LOS MONOS
  • LOS FINES DE SEMANA ME TOCA LAVAR LA COCINA ENTERA EN DONDE EL PROYECTO HOMBRE.
  • UNA VES ME CONTRATARON UNOS SEÑORES PARA PARTIRLE LA BOCA A JORGE BERGARA PERO NO PUDE PORQUE ME PERDI.
  • PARTICIPE EN UN PROYECTO DE IRRADIACION GAMMA CON COBALTO 60 EN EL INSTITUTO NACIONAL DE INVESTIGACION NUCLEAR DE GUADALAJARA PERO DESDE ENTONCES ME DAN ATAQUES EPILEPTICOS.
  • TRABAJE EN EL CARREFUL LLEVANDO CARROS DE LOS SEÑORITOS.

AFICIONES Y JOVIS:

  • SOY DEL MADRI DE CORASON
  • ME GUSTA IR AL MERCADILLO LOS DOMINGOS CON LA CHONI A VER A LOS COLEGAS, BUENA GENTE
  • COLECCIONO CUENTOS DE ESPAIDERMAN (EL OMBRE ARAñA POR SI NO SABEN INGLES)
  • LOS FINES DE SEMANA DE BOTELLON EN LA PUERTA DEL BORRI KING CON TODA LA BANDA DE COLEGUITAS, BUENA GENTE..

BUSCO CURRE DE:

  • POR LO MENOS DIRECTOR GENERAL DE EMPRESA INTERNACIONAL
  • SE FIRMAR DOCUMENTOS IMPORTANTES
  • MANDAR A LA SEÑORA QUE LIMPIA A UN CAFELITO
  • CALMAR BRONCAS
  • SE MANEJAR COCHE, MOTO, BICI Y PATIN DEL DIABLO
  • MODELO PROFECIONAL
  • MATON DE ALGUNA ARTISTA COMO EN LA PELICULA DEL GUARDAESPALDAS.
  • AMANTE PROFECIONAL DE VIEJITAS SEX SIMBOL
  • DE LOS QUE DICEN LO QUE HAY QUE HACER

POR FABOR NESESITO TRABAJO DE LO CONTRARIO TENDRE QUE BOLVERME DELINCUENTE Y NO VA CON MI IMAGEN

GRACIAS.

mename

Curso de discusión II: Las premisas

Lee más sobre: Curso de discusión

Una discusión es fundamentalmente un razonamiento inverso. A ver si me explico. Un razonamiento consiste en aceptar unas premisas de partida o axiomas y aplicando unas cuantas reglas básicas llegar a una conclusión. En cambio en una discusión partes de la conclusión (la monarquía es mejor para la sociedad que la república) y tienes que intentar defender esa conclusión ante los ataques lógicos de la persona que sostiene lo contrario (la república es mejor para la sociedad que la monarquía) a la vez que buscas fallos en la argumentación del contrario. Se puede ganar la discusión de dos maneras: demostrando que tu conclusión es cierta o demostrando que la opuesta es falsa (ya que ¬¬p=>p, pero esto lo dejamos para la próxima entrega).

Una vez expuestas las posturas, cada uno de los contendientes intentará añadir nuevos axiomas a la argumentación para razonar a partir de ellos: todos los hombres son iguales, hay gente más capacitada para gobernar, etc. Hay que tener un cuidado exquisito en esta fase, ya que aquí es cuando se definen los ladrillos con los que vas a tener que razonar, y si aceptas algo de lo que se pueda deducir que tu postura es falsa… perdiste. Así que no tengan problemas en saltar al cuello del rival cuando hace afirmaciones que no les convenzan.

Esto es desde el punto de vista del significado, del contenido. Desde el punto de vista lógico hay que tener cuidado con dos cuestiones fundamentales. Primero, no aceptar axiomas contradictorios entre sí. Si se aceptan a la vez p y ¬p, se puede demostrar cualquier cosa. Y esto no es sencillo, porque las contradicciones pueden estar muy bien disfrazadas. Y segundo, hay que tener mucho cuidado en las generalizaciones, ya que la lógica no funciona igual que para proposiciones absolutas. Si aceptas que todos los coches tienen cuatro ruedas y que todos los coches tienen faros puedes derivar trivialmente que todos los coches tienen cuatro ruedas y faros. Pero de que muchos alemanes pasen el verano en Ibiza y de que muchos alemanes pasen el verano en Denia no se puede derivar que muchos alemanes pasen el verano en Ibiza y en Denia. Y por supuesto no hay que dejar que el rival pase de una generalización a un axioma absoluto: a muchos españoles les gustan los pimientos -> a todos los españoles les gustan los pimientos -> a mi me gustan los pimientos (algo que los que me conocen saben que es más falso que Zaplana cantando la Internacional).

Así que nada, en la próxima entrega ya nos meteremos en harina con la estructura formal, o sea, la lógica. Como ejercicio les dejo que escuchen a algún político hablar sobre cualquier cosa, se fijen en las verdades que toman como punto de partida para su discurso y vean cuántas de sus primeras frases tienen algo de sentido. Se van a descojonar de risa.

mename

Saber perder

Lee más sobre: Reflexiones

Leía en XLSemanal una entrevista a Arturo Pérez-Reverte y Viggo Mortensen al hilo del estreno de la película Alatriste, sobre la que hablaré otro día, o no. El caso es que en un momento de la entrevista Viggo Mortensen viene a decir que ser español es “saber perder”. Y en efecto, históricamente los españoles nos hemos caracterizado por esa visión fatalista de la vida, las cosas pasan porque pasan y lo mejor es intentar encajarlas de la forma más estoicamente posible.

Pero llegó aquella tan famosa cultura del pelotazo y nos fuimos todos a la mierda. Por lo menos en cuanto a integridad se refiere. Ahora cuando algo no sale bien nunca es culpa nuestra, sino de alguna extraña confabulación universal que está en nuestra contra. Si la selección de fútbol es eliminada en cuartos la culpa es del árbitro. Si Alonso no gana el mundial la culpa es de todo el mundo que está en su contra. Si un tío en el bar se lleva a la tía que me gusta es que ella es una puta o él un guaperas imbécil. Si el puesto de trabajo al que aspiro se lo lleva otro no es que esté mejor preparado, es que tiene enchufe. Joder, si hasta cuando la gente se muere es por culpa de algo, por fumar, por comer chorizo o porque el médico cometió un error. Ahora ya nadie se muere porque es lo suyo.

Pero saber perder no significa resignación ciega y quejas lastimeras. Saber perder es darte cuenta de cuándo es mejor abandonar el campo de batalla, lamerte las heridas y aprender, sobre todo aprender para la próxima. Aunque claro, ¿cuándo es el momento de retirarse? La tenacidad, bajo mi punto de vista, está sobrevalorada. Las películas nos han vendido el sueño americano, el “quien la sigue, la consigue”. Y eso, me temo, no siempre es cierto. Acepto el inverso, “el que la consigue es porque la ha seguido”. Se cuentan grandes historias de la gente que partiendo de cero ha llegado a la cima en su campo, pero nadie habla de la mayoría, de aquellos que han tenido sueños, ilusiones y voluntad y a los que la vida les ha partido la cara a las primeras de cambio.

Y mi pregunta es: ¿Cúando tienes que aceptar la derrota? Es decir, ¿cuando hay que dar el negocio por fracasado?¿cuándo tienes que dejar la carrera que estudias y dedicarte a otra cosa?¿cuándo tienes que volver a la ciudad de la que emigraste cargado de ilusiones?¿cuándo es mejor dejar de esperar un taxi y volver a casa a pie?¿cuándo aceptar que no tienes posibilidades con esa chica? No hay respuestas fáciles, me temo.

P.S. Y el empleado de McLaren este, Alonso, no ganó porque Ferrari es mejor. Y punto.

mename